El Ejército israelí avanzó este martes hacia el corazón de la ciudad de Rafah, al sur de la Franja de Gaza, tres semanas después de iniciar una operación terrestre comandada por tanques que provocó la condena mundial.

Fuentes de seguridad dijeron a la agencia de noticias Xinhua que los tanques israelíes y las fuerzas del Ejército israelí llegaron al centro de la ciudad entre fuertes disparos y ataques aéreos que cubrieron la incursión terrestre.

Testigos oculares aseguraron ver a un grupo de soldados israelíes caminando hacia el área oeste de Rafah apuntando a cualquiera que caminara por las zonas donde estaban entrando.

Los tanques fueron vistos cerca de la mezquita de al-Awda, un punto de referencia central de Rafah, dijeron los testigos. El Ejército israelí dijo que sus fuerzas seguían operando en la zona de Rafah, sin hacer comentarios sobre los avances registrados en el centro de la ciudad.

Durante la noche, sus fuerzas bombardearon la ciudad con ataques aéreos y disparos de tanques, según los residentes, insistiendo en su ofensiva, a pesar de las protestas internacionales por el ataque del domingo, que provocó un incendio en un campamento de tiendas de campaña en el que murieron al menos 45 palestinos, más de la mitad de ellos niños, mujeres y ancianos.

Desde aquel ataque, al menos 26 personas más han muerto por fuego israelí en Rafah, según informaron autoridades del enclave dirigido por milicianos de Hamás.

Los tanques israelíes avanzaron hacia los barrios occidentales y tomaron posiciones en la cima de la colina de Zurub, en el oeste de Rafah, en una de las peores noches de bombardeos denunciadas por los residentes. El martes, testigos informaron de tiroteos entre efectivos israelíes y combatientes dirigidos por Hamas en la zona de Zurub.

Testigos en Rafah dijeron que los militares israelíes parecían haber traído vehículos blindados teledirigidos y no había señales inmediatas de personal en ellos o en sus alrededores. Un portavoz militar israelí no tuvo respuesta inmediata.

Desde que Israel lanzó su incursión tomando el control del paso fronterizo con Egipto hace tres semanas, los tanques habían estado investigado los alrededores de Rafah y entrado en algunos de sus distritos orientales, pero aún no habían entrado en la ciudad con toda su fuerza.

En reacción al ataque del domingo por la noche en un campamento donde se habían refugiado familias desplazadas por los asaltos en otras partes de Gaza, los líderes mundiales instaron a que se aplicara una orden del Tribunal Mundial para detener el asalto de Israel.

Los residentes afirmaron que la zona de Tel al-Sultan, escenario del mortífero ataque del domingo, seguía siendo objeto de intensos bombardeos.

«Están cayendo proyectiles de tanque por todas partes en Tel al-Sultan. Muchas familias han huido de sus casas en el oeste de Rafah bajo el fuego durante toda la noche», dijo un residente a Reuters a través de una aplicación de chat.

Alrededor de un millón de personas han huido de la ofensiva israelí en Rafah desde principios de mayo, según informó el martes la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).

Israel ha mantenido los ataques a pesar de que el máximo tribunal de la ONU ordenó el viernes su cese, argumentando que la sentencia del tribunal le concede cierto margen para actuar militarmente allí.

Más de 36.000 palestinos han muerto en la ofensiva israelí, según el Ministerio de Sanidad de Gaza. Israel lanzó la operación después de que milicianos dirigidos por Hamas atacaran comunidades del sur de Israel el 7 de octubre, matando a unas 1.200 personas y secuestrando a más de 250 rehenes, según los recuentos israelíes.

Israel afirma que quiere acabar con los combatientes de Hamas “escondidos en Rafah” y rescatar a los rehenes que, según afirma, están retenidos en la zona.

Foto: SCREENSHOT/IDF SPOKESPERSON’S UNIT)