SáBADO, 24 DE OCT.

Graves disturbios en Barcelona: saqueos, barricadas e incendios tras una convocatoria en redes sociales

Centenares de jóvenes, muchos de ellos encapuchados y vestidos de negro, protagonizaron incidentes en el centro de la ciudad bajo el lema «Contra el sistema». Hubo comercios saqueados, mobiliario urbano destrozado y barricadas incendiadas en los alrededores de plaza Cataluña. Los Mossos d’Esquadra desplegaron numerosas dotaciones para intentar controlar la situación.

El centro de Barcelona vivió este sábado una jornada de graves disturbios, con escenas que evocaron los enfrentamientos registrados en París y otras ciudades europeas. Centenares de jóvenes se concentraron tras una convocatoria difundida a través de las redes sociales bajo el lema «Contra el sistema» y convirtieron las inmediaciones de plaza Cataluña en escenario de enfrentamientos, saqueos y actos vandálicos. La manifestación no había sido comunicada, según informaron los Mossos d’Esquadra, que realizaron varias cargas policiales para dispersar a los participantes y restablecer el orden.

Los incidentes se extendieron por la ronda de Sant Pere, la calle Fontanella, la ronda de la Universidad, plaza Cataluña y el Portal del Ángel, una de las principales zonas comerciales de Barcelona. Varios establecimientos fueron asaltados o sufrieron intentos de saqueo, entre ellos comercios de tecnología, telefonía y ropa. También se registraron daños en locales de restauración y en una parada de flores trasladada temporalmente a plaza Cataluña por las obras de reforma de las Ramblas.

Ante la previsión de altercados, algunos negocios habían protegido sus escaparates y retirado mercancías. La organización comercial Barna Centre había advertido a sus asociados sobre una convocatoria difundida en grupos cerrados de Telegram y WhatsApp para replicar las protestas de Francia en distintas ciudades españolas, entre ellas Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante y Bilbao.

Los grupos más violentos levantaron barricadas con contenedores, papeleras y motocicletas. En la confluencia de la calle Vergara con plaza Cataluña, una de estas barricadas fue incendiada, lo que obligó a los Bomberos a intervenir para sofocar las llamas en medio de nuevos enfrentamientos.

Además, los manifestantes incendiaron papeleras, derribaron motos estacionadas y causaron daños en marquesinas de autobús y semáforos. También intentaron arrancar bicicletas del sistema público de transporte. Mientras tanto, los vehículos policiales se desplazaban por la zona y los agentes antidisturbios intervenían para dispersar a los grupos que continuaban provocando destrozos.

La situación obligó a varios centros comerciales a cerrar sus puertas temporalmente, con clientes en su interior a la espera de que cesaran los incidentes. Entre ellos se encontraba El Corte Inglés de plaza Cataluña. Los disturbios también sorprendieron a numerosos turistas que transitaban por el centro de la ciudad, algunos de ellos con sus maletas, mientras los Mossos les pedían que se alejaran de la zona.

En medio de los enfrentamientos, la acampada por la vivienda instalada en la zona central de plaza Cataluña, con varios centenares de tiendas, continuaba sin verse afectada directamente por las cargas policiales, según la información disponible durante los incidentes.

Los disturbios se prolongaron durante toda la tarde y continuaban entrada la noche, mientras los Mossos d’Esquadra instaban a la ciudadanía a evitar los alrededores de la plaza y recomendaban a los visitantes que se alejaran de los puntos conflictivos.

Los incidentes provocaron reacciones de representantes políticos. Daniel Sirera, líder del Partido Popular en Barcelona, reclamó al alcalde, Jaume Collboni, que garantizara la seguridad y que se identificara a los responsables de los actos violentos.

Por su parte, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, criticó la situación y vinculó los disturbios con otros episodios de violencia registrados en ciudades europeas.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó los hechos en un mensaje publicado en X y agradeció la labor de los Mossos d’Esquadra en la protección de los ciudadanos y los comerciantes. «La violencia no tiene cabida en Cataluña. Nunca», afirmó.

Illa distinguió entre el derecho a manifestarse y los actos violentos, y sostuvo que ninguna reivindicación justifica las agresiones, las intimidaciones o los destrozos. También advirtió de que los responsables deberán responder por sus acciones.

Mientras los agentes continuaban trabajando para controlar la situación, las autoridades insistieron en la necesidad de evitar la zona afectada. La jornada dejó importantes daños en el mobiliario urbano y en establecimientos comerciales del centro de Barcelona, en un episodio de violencia que alteró la actividad de uno de los principales núcleos turísticos y comerciales de la ciudad.

 

Últimas Noticias