La ONU pide más de 1.700 millones de dólares para enfrentar la crisis en Afganistán en 2026
Según la Organización de las Naciones Unidas, cerca de 21,9 millones de personas necesitarán asistencia humanitaria el próximo año en uno de los contextos más críticos del mundo.
- Internacionales
- Dic 31, 2025
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un llamado urgente a la comunidad internacional para reunir más de 1.700 millones de dólares destinados a asistir a la población de Afganistán durante 2026. El pedido se da en un escenario de extrema vulnerabilidad, donde millones de personas continúan afectadas por la inseguridad alimentaria, el colapso de los servicios básicos y las consecuencias de crisis prolongadas.
En este marco, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) presentó un plan de respuesta por 1.710 millones de dólares, con el objetivo de brindar ayuda prioritaria a 17,5 millones de personas. No obstante, el organismo advirtió que alrededor de 21,9 millones de afganos requerirán algún tipo de asistencia humanitaria a lo largo del próximo año.
Asimismo, la situación alimentaria resulta especialmente alarmante. Según estimaciones oficiales, unos 17,4 millones de personas sufrirán inseguridad alimentaria aguda, mientras que casi 5 millones se encontrarán en niveles de emergencia crítica, lo que incrementa el riesgo de desnutrición severa y mortalidad.
Por este motivo, la ayuda internacional se enfocará en intervenciones destinadas a salvar vidas. Entre ellas se incluyen la provisión de alimentos, refugio, atención médica, acceso a agua potable y apoyo económico directo para las familias más vulnerables.
A este escenario ya complejo se suman crisis climáticas recurrentes, como sequías e inundaciones, que deterioran aun más los medios de subsistencia. Además, durante 2025 regresaron al país más de 2,6 millones de personas desde Irán y Pakistán, lo que generó una fuerte presión sobre los servicios básicos y las comunidades receptoras.
En este contexto, la ONU alertó que este contexto agrava los riesgos de protección, especialmente para mujeres y niñas, quienes enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad en un país que continúa atravesando una de las crisis humanitarias más profundas del mundo.

