JUEVES, 04 DE JUN.

Tiroteo en un escuela de Estados Unidos dejó a dos niños muertos y 17 heridos

La escuela está ubicada junto a una iglesia de la ciudad estadounidense de Mineápolis. Los niños estaban celebrando la primera semana del año escolar cuando les dispararon.

Un tiroteo perpetrado por un joven de 23 años en una iglesia de una escuela en la ciudad de Minneapolis, estado de Minnesota, dejó dos niños de 8 y 10 años muertos, y 17 personas heridas, cuando el hombre armado abrió fuego durante la misa el miércoles por la mañana. El ataque ocurrió alrededor a las 08.30 hora local, en la iglesia católica romana de la Anunciación de Minneápolis, en el estado de Minnesota, que generó gran tensión con fuerte presencia policial hasta que se confirmó que el autor de los disparos había fallecido.

El jefe de la policía de Minneapolis y el alcalde, Jacob Frey, confirmaron este miércoles que dos niños, de 8 y 10 años, murieron y otros 17 resultaron heridos (14 de ellos menores de edad) tras el tiroteo ocurrido en una escuela católica de la ciudad. «Dos niños pequeños, de 8 y 10 años, fueron asesinados en los pupitres donde estaban sentados.

Sus padres ya han sido notificados, mientras que otras 17 personas resultaron heridas, 14 de ellas niños. Dos de esos niños están en estado crítico», explicó el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, en conferencia de prensa.

Según explicó O’Hara, durante la misa de inicio del curso escolar, «un hombre armado se aproximó por la parte exterior, al costado del edificio, y comenzó a disparar con un rifle a través de las ventanas de la iglesia hacia los niños que estaban sentados en los bancos». El jefe de policía agregó que el agresor «estaba armado con un rifle, una escopeta y una pistola» y añadió «creemos que utilizó las tres».

Al ser consultado sobre la cantidad de disparos, O’Hara indicó que fueron «docenas», aunque aún no se tiene una cifra exacta. Como resultado del ataque, dos niños, de 8 y 10 años, murieron, y 17 personas resultaron heridas cuando el hombre armado abrió fuego en la iglesia durante la misa del miércoles por la mañana.

Además, las autoridades confirmaron la muerte del tirador, quien, según creen, «se quitó la vida en el estacionamiento» de la escuela católica Annunciation, ubicada en la parte trasera de la iglesia. El sospechoso fue identificado como Robin Westman, de 23 años.

Westman residía en Richfield, Minnesota, y su madre trabajaba en la escuela, según informaron fuentes policiales a KARE. Además, se supo que Westman solicitó cambiar su nombre de nacimiento, Robert, a Robin en 2020, cuando tenía 17 años. Fuentes policiales señalaron que el sospechoso murió por una herida de bala autoinfligida, como lo confirmó O’Hara durante una conferencia de prensa.

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