El presidente estadounidense, Donald Trump, propuso a Cuba una apertura económica si retira su apoyo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, aunque al mismo tiempo reiteró sus amenazas de un mayor bloqueo económico y más sanciones si sigue respaldando al líder bolivariano.

«Con el movimiento correcto, a Cuba le podría ir muy bien, podríamos hacer una apertura», afirmó anoche Trump en una entrevista con la cadena Fox Business, en la que también advirtió que Estados Unidos endurecerá su posición contra la isla «si no salen de Venezuela».

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Trump aseguró que a Cuba le espera un «embargo muy duro» si sigue apoyando a Maduro y dijo que su aplicación «dependerá de lo que pase».

El mandatario reiteró así su amenaza expresada por primera vez este martes de recrudecer el embargo a Cuba e imponer sanciones «del mayor nivel».

«Si las tropas y milicias cubanas no cesan inmediatamente sus operaciones militares y de otro tipo con el objetivo de causar muerte y destrucción a la Constitución de Venezuela, se impondrá a la isla de Cuba un embargo completo, junto con sanciones del mayor nivel», añadió.

Trump sostiene firmemente que en Venezuela hay unos 25.000 cubanos que actúan supuestamente dentro de la estructura de inteligencia y militar del país caribeño, algo que Cuba ha desmentido de plano al acusar a Washington de «mentir descaradamente».

Según Washington, si Maduro sigue en el poder es gracias, en parte, a este apoyo de La Habana.

En la misma entrevista, reproducida por la agencia de noticias EFE, Trump calificó al presidente venezolano como un «tipo duro» y también dijo que lo que afirmó ayer su secretario de Estado, Mike Pompeo, de que Maduro estaba listo para abandonar el país pero que Moscú lo impidió, son «rumores».

«Si ese es el caso, no es aceptable. Escuchas todo tipo de rumores, escuchas rumores sobre Rusia, muchos sobre Cuba», refirió.

Trump revirtió poco después de llegar al poder el histórico proceso de apertura entre Estados Unidos y Cuba que impulsó su predecesor, Barack Obama, junto al entonces presidente cubano, Raúl Castro, tras más de medio siglo de enemistad.

La Casa Blanca anunció recientemente que se limitarán las remesas que pueden enviarse a Cuba desde Estados Unidos a «mil dólares por persona por trimestre», y el Departamento de Estado confirmó que está estudiando eliminar algunas de las doce categorías que permiten a los norteamericanos viajar legalmente a la isla.

Además, la Casa Blanca permitirá a partir de hoy las demandas en tribunales nacionales contra empresas multinacionales que operan en terrenos o inmuebles expropiados en Cuba tras la Revolución de 1959, lo que añade incertidumbre a la inversión y el comercio con la isla.