DOMINGO, 19 DE JUL.

Un cable entre China y Chile desata el enojo de Estados Unidos y escala la tensión diplomática

El proyecto Chile China Express, que evalúa unir Hong Kong con Valparaíso mediante un cable submarino de fibra óptica, provocó la revocación de visas a tres funcionarios del gobierno de Gabriel Boric y abrió un nuevo frente en la disputa entre Washington y Beijing.

La construcción de un cable submarino que conecte Chile con Hong Kong (China) desató un conflicto diplomático con Estados Unidos, que decidió revocar las visas de tres funcionarios del gobierno de Gabriel Boric. Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de evaluación, la medida fue interpretada en Santiago como una señal de presión directa en medio de la creciente competencia estratégica entre las dos superpotencias.

El detonante fue el proyecto Chile China Express, que busca tender un cable de fibra óptica entre Hong Kong y la región de Valparaíso, evitando rutas tradicionales bajo influencia estadounidense. Sin embargo, la iniciativa todavía no cuenta con aprobación definitiva en Chile.

No obstante, el viernes 20 de febrero el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, recibió un correo electrónico informándole que su visa para ingresar a Estados Unidos había sido revocada.

La sanción también alcanzó a otros dos funcionarios y a sus familiares directos. Poco después, el Departamento de Estado justificó la decisión señalando que los implicados habrían comprometido infraestructura crítica de telecomunicaciones y afectado la seguridad regional.

Ante este escenario, el presidente Gabriel Boric aseguró que Chile no se verá “socavado en ninguna circunstancia por amenazas de ningún tipo”. Mientras, que la embajada de China en Santiago acusó a Washington de vulnerar la soberanía chilena, elevando aún más la tensión diplomática.

Según analistas, el episodio refleja la lógica de competencia global entre ambas potencias. Guido Larson, académico de la Universidad del Desarrollo, sostuvo que estas decisiones forman parte de una estrategia en la que América Latina es considerada una esfera de influencia natural de Estados Unidos.

Por su parte, Paulina Astroza, académica de la Universidad de Concepción, calificó la medida como una “afrenta al Estado chileno” y advirtió que el próximo presidente, José Antonio Kast, enfrentará un complejo dilema geopolítico.

En efecto, alinearse con China podría provocar nuevas represalias de Washington, mientras que optar por Estados Unidos implicaría tensiones con Beijing, hoy principal socio comercial de varios países sudamericanos.

En este contexto, Chile queda en medio de una disputa que trasciende lo económico y abarca también la tecnología, la innovación, la inteligencia artificial e incluso el espacio.

Además, la revocación de visas no es un hecho aislado. En los últimos años, Washington adoptó medidas similares contra figuras políticas de otros países latinoamericanos, lo que evidencia un renovado interés estratégico en la región.

El debate sobre el cable submarino se transformó en mucho más que una discusión técnica: se convirtió en un símbolo de la pugna global entre Estados Unidos y China.

Por ahora, tanto Boric como Kast han señalado que la decisión requiere un análisis profundo. Sin embargo, todo indica que cualquier paso que de Chile tendrá repercusiones internacionales en un escenario de creciente competencia entre las dos mayores potencias del mundo.

Últimas Noticias