MIéRCOLES, 14 DE OCT.

Un temporal azotó Santiago de Chile: inundaciones, evacuaciones masivas y un tornado dejaron graves daños

Las intensas lluvias provocaron el desborde del río Mapocho, inundaciones y deslizamientos de tierra en la capital chilena. Al menos seis personas resultaron heridas y más de mil debieron ser evacuadas. Además, un fenómeno preliminarmente identificado como un tornado causó destrozos en un terminal de ómnibus y afectó a cientos de viviendas.

 

 

Santiago de Chile atravesó una jornada crítica por un fuerte temporal que combinó precipitaciones récord, granizo y ráfagas de viento de gran intensidad. Las lluvias provocaron inundaciones, derrumbes y el desborde del río Mapocho, mientras que un fenómeno meteorológico inusual, clasificado preliminarmente como un tornado, ocasionó importantes daños materiales en la Región Metropolitana. Ante la emergencia, las autoridades desplegaron operativos de rescate y evacuación y declararon el estado de emergencia en la comuna de Las Condes.

Las intensas precipitaciones afectaron a distintos sectores de Santiago y sus alrededores, donde el agua ingresó en viviendas, arrastró vehículos y escombros y convirtió varias calles en verdaderas corrientes. Los equipos de emergencia trabajaron en las zonas más comprometidas para asistir a la población y evacuar a quienes se encontraban en riesgo.

Según los primeros reportes, al menos seis personas resultaron heridas y más de mil debieron ser rescatadas o evacuadas de sus hogares. Entre los afectados se encontraba un niño de un año que sufrió fracturas como consecuencia de los derrumbes. Pese a la magnitud de los daños, los equipos de respuesta no habían reportado víctimas fatales.

Frente a la gravedad de la situación, el presidente chileno, José Antonio Kast, declaró el estado de emergencia en Las Condes, comuna ubicada al este de la capital, con el objetivo de facilitar la coordinación de los organismos estatales y acelerar la asistencia a los damnificados.

La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, precisó que en los últimos días se acumularon 144 milímetros de lluvia, una cantidad equivalente a unas nueve veces el promedio habitual para octubre. La saturación del suelo incrementó el riesgo de nuevos deslizamientos y complicó las tareas de respuesta.

Uno de los episodios más preocupantes se produjo con el desborde del río Mapocho, que obligó a emitir órdenes de evacuación en sectores cercanos. Además, las autoridades elevaron las alertas en otros diez distritos de la Región Metropolitana ante la posibilidad de nuevos movimientos de tierra.

El temporal también provocó importantes daños en viviendas e infraestructura y dejó a casi 12.000 clientes sin suministro eléctrico en la capital. Como medida preventiva, se dispuso la suspensión de las clases en las zonas afectadas.

Aunque los pronósticos anticipaban una disminución de las precipitaciones hacia el viernes, los especialistas advirtieron que el terreno saturado por las lluvias mantendría el riesgo de crecidas y derrumbes.
En medio de las lluvias y la posterior granizada del martes, un fenómeno inusual sorprendió a los habitantes de Santiago. La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) identificó preliminarmente como un tornado el evento registrado en el sector de la Alameda, en la comuna de Estación Central.

Según el reporte meteorológico, el fenómeno estuvo asociado a nubosidad convectiva con características tornádicas y presentó vientos de entre 105 y 137 kilómetros por hora. La evaluación preliminar le asignó la categoría EF-0 de la Escala Fujita Mejorada, la más baja de esa clasificación.

Uno de los puntos más afectados fue el Terminal Sur de Estación Central, donde las fuertes ráfagas arrancaron techos, planchas de zinc y partes de distintas estructuras. Las imágenes de las cubiertas desplazadas sobre el patio de los autobuses se convirtieron en una de las escenas más impactantes de la jornada.

De acuerdo con información municipal, en Estación Central se registraron alrededor de 300 viviendas con distintos grados de afectación, además de 40 árboles caídos. Los daños incluyeron techumbres destruidas, cables y postes afectados y ramas desprendidas. Durante este miércoles, los equipos municipales comenzaron a relevar los daños mediante la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), con el objetivo de identificar las necesidades de las familias damnificadas.

La clasificación del evento como tornado todavía genera cautela entre los expertos. El académico de la Universidad de O’Higgins e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), Raúl Valenzuela, señaló que la presencia de escombros en rotación no alcanza, por sí sola, para confirmar que se haya tratado de un tornado.

Por su parte, Osvaldo Artal, académico de la Universidad de La Frontera, explicó que el fenómeno podría corresponder a un vórtice convectivo generado durante una tormenta posfrontal severa, caracterizada por lluvias intensas y granizo. Según indicó, este tipo de remolinos puede producir vientos suficientes para arrancar techos, quebrar ramas y derribar árboles en pocos minutos.

El especialista también remarcó que las imágenes disponibles no permiten distinguir con claridad una conexión entre el torbellino y la nube de tormenta, por lo que todavía debe determinarse si se trató de un tornado propiamente dicho o de una ráfaga tornádica. La clasificación definitiva quedará en manos de la Dirección Meteorológica de Chile, una vez concluido el análisis.

Un aluvión arrasó una zona residencial de Santiago de Chile y sus alrededores
Te puede interesar:
Un aluvión arrasó una zona residencial de Santiago de Chile y sus alrededores

Los expertos explicaron que estos fenómenos pueden originarse en nubes de tormenta de gran desarrollo vertical, cuando el aire cálido y húmedo asciende rápidamente y las variaciones en la dirección o velocidad del viento favorecen la formación de un vórtice estrecho y de corta duración.

En tanto, Álvaro González, académico de la Universidad Austral de Chile, vinculó el episodio con un conjunto de tormentas convectivas severas que afectaron a Santiago y otras zonas de la región central. Según explicó, la combinación de actividad eléctrica, granizo, humedad y características del relieve, especialmente en sectores precordilleranos, puede intensificar la formación de tormentas locales.

Últimas Noticias