Despidos en Expreso Brío: trabajadores fueron al Concejo y dijeron que “de a poco se fue vaciando la empresa”
Unos 15 empleados de los 60 despedidos en Rosario se reunieron con concejales. Reclaman las indemnizaciones. “No podemos cubrir nuestras necesidades básicas”, dijeron a Conclusión.
- Ciudad
- Jul 7, 2026
El 30 de junio no fue un día más para los trabajadores rosarinos de Expreso Brío, una empresa de logística de la ciudad que se expandió a otras provincias, y que en los últimos meses produjo más de 300 despidos en distintas ciudades del país. “Nos encontramos con el portón cerrado, teníamos que golpear la puerta para ver quién podía entrar a trabajar”, contó a Conclusión Gabriela Díaz, una de las despedidas, con 20 años de antigüedad en esa empresa familiar que con el tiempo se desarrolló para convertirse en “un monstruo de la logística”.
Gabriela recuerda la jornada del 30 de mayo en el depósito de Rosario de la empresa familiar. “Golpeábamos el portón y una persona, el gerente de la empresa en ese momento, con un teléfono en la mano, supuestamente revisaba la lista de los empleados que podíamos entrar o no a cumplir las tareas habituales”, relató.
Los despidos de Expreso Brío en Rosario fueron 60. En el resto del país donde la firma de la familia Díaz (los hermanos Marcelo, Mariela, José e Hilda, ex esposa de uno de ellos) tiene sede superaron los 300.
Según los trabajadores, la empresa aduce problemas financieros y caída de las tareas. Se trata de un empresa que realiza cargas generales. “Transporta de todo”, dijeron este martes luego de una reunión con los concejales del Movimiento Evita, Mariano Romero y Majo Poncino. Sin embargo, esa presunta caída de los clientes ellos no la advirtieron.
“Ellos dicen que bajó el volumen de tareas, cosa que nosotros no lo notábamos, porque hasta último momento trabajábamos y el caudal de clientes era bastante grande”, sostuvo Gabriela.
Atraso en los sueldos
La empleada despedida contó que “esta situación se viene dando más o menos desde el mes de noviembre, donde no nos estaban pagando en tiempo y en forma, como corresponde. Se acrecentó la situación en el mes de marzo, cuando terminamos cobrando el sueldo, después de una medida, un reclamo sindical por nuestros sueldos, terminamos cobrando luego del día 20 de marzo”.
En abril ocurrió algo peor. “Al sueldo lo cobramos en cuatro partes más o menos. Nos llamaban y nos pagaban 250.000 pesos, por decirlo de alguna manera. Nosotros tenemos un básico promedio de más de un millón doscientos mil pesos, o sea que ni siquiera podíamos cubrir las necesidades básicas que tiene el empleado con una familia detrás. Hablo de necesidades básicas: comida, alquileres, salud, medicamentos”.
El conflicto laboral llegó, lógicamente, al Ministerio de Trabajo de la provincia, que convocó a una audiencia. La empresa no se presentó. Los despedidos tienen un telegrama fechado el 29 de mayo, pero no percibieron sus indemnizaciones. Los abogados de la empresa le hicieron llegar, a modo de versión, que la firma haría una oferta para cancelar esa obligación legal -que se mantiene aun después de la reforma laboral que el Gobierno llamó “modernización”-, pero hasta este martes los empleados no tenían noticias del dinero.
Gabriela explicó que “no es que no queremos reintegrarnos a trabajar, porque queremos trabajo, lo necesitamos, por eso estuvimos aguantando dos meses sin poder cobrar el sueldo. Pero no tienen intención de reintegrarnos, por lo menos que se acerquen a darnos un compromiso de pago”.
En ese sentido, agregó que “la indemnización, no te digo que nos paguen ya porque acá tenemos un promedio de más de 15 años de antigüedad cada empleado despedido, o sea que son unos buenos pesos los que tienen que pagar. Entonces podemos llegar a hablar el proceso legal que corresponde para una indemnización. Lo que nosotros queremos es que por lo menos se acerquen a dar una propuesta de pago por estos dos últimos meses que no nos pagaron”.
¿Vaciamiento?
Los trabajadores afirman que los dueños de Expres Brío tienen otras sociedades o firmas con las que explotan el mismo servicio: transporte y logística. Y que uno de ellos está levantando “un galpón nuevo en Rafaela”, al oeste de la provincia de Santa Fe.
“De a poco se fue vaciando la empresa, las unidades no estaban, decían que había un embargo de parte del Arca, de parte de los bancos. No entendemos cuál es la razón en sí. Nos pidieron a través de los delegados, que nos manifestaban que la empresa no pagaba porque tenía pocos ingresos, pero acá entre los despedidos tenemos choferes de larga distancia, choferes de corta distancia, choferes locales que hacían los repartos. Tenemos administrativos en todos los sectores, desde logística, desde el depósito, cobranza comercial, en todos los sectores, cosa que nadie notaba la baja de trabajo”, afirmó Díaz.
La trabajadora sostuvo que Expreso Brío “es una empresa que está totalmente de pie. Es más, hay gente afuera y siguen realizando su actividad en forma normal, no entendemos cuál es la situación en realidad, porque en ningún momento los propietarios se acercaron a decirnos”.
–¿Creen que la empresa puede buscar abrir otras empresas y que quiera dejar caer esta por una cuestión de deudas, de embargos?
–Creemos, estamos casi convencidos de que está sucediendo eso. Sabemos que los dueños están hasta haciendo otro galpón en otra localidad porque tienen otro transporte, son propietarios de otras empresas, por eso creemos que hasta hay un desvío de fondos por parte de los dueños. En forma fehaciente no tenemos nada. La empresa no presentó quiebra ni está en convocatoria de acreedores.

