LUNES, 20 DE JUL.

La Favorita se apaga: termina antes de tiempo el plan de recuperación del histórico edificio

La disputa entre la operadora Onatisur y los propietarios del edificio aceleró el cierre de una iniciativa que había nacido en 2023 con la intención de revitalizar uno de los íconos comerciales de Rosario. La caída de las ventas y el vaciamiento de locales profundizaron la crisis.

 

La crisis que atraviesa La Favorita parece haber llegado a un punto de no retorno. A tres años de su reapertura como paseo comercial, el proyecto de reactivación del emblemático edificio de Córdoba y Sarmiento finaliza de manera anticipada en medio de una fuerte disputa entre la empresa operadora y los propietarios del inmueble.

La desarrolladora Onatisur, encargada de la explotación comercial desde 2023, confirmó que el emprendimiento concluirá antes de lo previsto y que durante junio comenzará el retiro progresivo de los comercios que aún funcionan en el edificio. La decisión se produce en un contexto marcado por la caída de las ventas, el cierre de locales y desacuerdos contractuales con el fideicomiso que representa a los herederos de la familia García, dueña del inmueble (Compañía Asturias).

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Desde la empresa señalaron que el proyecto nació con una perspectiva de largo plazo, con un contrato que debía extenderse al menos hasta 2027. Sin embargo, explicaron que las sucesivas crisis económicas obligaron a renegociar condiciones y que, ante la finalización de contratos de numerosos locatarios, solicitaron una extensión del acuerdo y una revisión de los valores de alquiler para adecuarlos a la realidad económica actual. Según sostienen, esa posibilidad fue rechazada por los propietarios.

En paralelo, la relación entre ambas partes se deterioró por reclamos cruzados. Mientras Onatisur atribuye el fracaso del proyecto a incumplimientos de los dueños del edificio, especialmente por problemas de infraestructura y mantenimiento, el fideicomiso asegura que existen deudas de alquiler y rechaza las acusaciones, al tiempo que reclama el pago de cánones adeudados.

En esta visión del conflicto entró en juego la escalera mecánica, tramos que están sin funcionar y que Onatisur consideró afectaron en forma «crucial el recorrido comercial en el complejo. Deben ser reemplazadas y dicho reemplazo, por ley, le corresponde al locador».

Y aquí se abre otra diferencia entre las partes en relación a la deuda. Onatisur, para negar que exista una deuda locativa, argumenta que «ante la negativa del propietario suspendimos, tal y como nos permite la ley, el pago de los alquileres de abril y mayo, hasta tanto reemplacen las escaleras que son vitales para el edifico y sin las cuales la operación se ve irremediablemente afectada».

Este cortocircuito produjo una decisión del administrador: «Nos vimos obligados a extinguir el contrato por el incumplimiento imputable al locador lo cual le fue notificado».

La situación económica del emprendimiento ya mostraba señales de agotamiento desde hace varios meses. La baja afluencia de público, la disminución de las ventas y el progresivo vaciamiento de locales comerciales afectaron la sustentabilidad del proyecto. Incluso algunos comerciantes habían decidido no renovar sus contratos ante la incertidumbre sobre el futuro del complejo. A la fecha, quedarían ocupados tan solo 4 locales.

La reapertura de La Favorita en 2023 había generado expectativas por la recuperación de uno de los edificios más emblemáticos de Rosario y por su potencial para impulsar la actividad comercial en el centro de la ciudad. Sin embargo, el modelo de negocios nunca logró consolidarse plenamente y hoy enfrenta un desenlace prematuro que vuelve a dejar interrogantes sobre el destino de uno de los símbolos históricos del comercio rosarino.

Las versiones que circulan sobre la venta del inmueble siguen ubicando a la «H&M uruguaya» Indian como la que pica en punta con su interés en desembarcar en Córdoba y Sarmiento. El precio que fue de boca en boca para quedarse con los cuatro pisos de un edificio majestuoso orilla los 17 millones de dólares. Por lo pronto, habrá que esperar y ver qué sucede de aquí a unos meses.

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