El túnel subfluvial «Raúl Uranga-Carlos Sylvestre Begnis», que une las ciudades de Paraná y Santa Fe, cumplió el pasado viernes 50 años de su inauguración, una ruta de 2.397 metros que fue resultado de una labor de 2.000 personas y un equipo de buzos que trabajó a 30 metros debajo de la superficie del río Paraná para concretar una «de las obras de ingeniería más importantes de América Latina» y la más federal de Argentina.

«Fuimos un equipo de 20 buzos que hicimos un trabajo fundamental, ya que tuvimos que enlazar 36 tubos de 65 metros de largo cada uno, los cuales se entregaban flotando y debíamos prenderlos a las patas de una isla flotante, a 30 metros de profundidad», recordó a Télam Juan Carlos Bosetti, jefe de buzos de la construcción de esta megaobra, estrenada oficialmente el 13 de diciembre de 1969.

Casi 2.000 personas trabajaron para concretar este túnel que tiene una longitud de 2.397 metros y en la actualidad posee un circuito cerrado de televisión, 26 cámaras fijas, 4 domos, 21 monitores, 4.200 tubos fluorescentes, trifósforo con pantalla reflectora y luz de emergencia cada 18 metros.

Para el acto por los 50 años de su inauguración, se realizó en la medianoche del viernes un show de fuegos artificiales de baja densidad sonora que tendrá como escenario estelar el imponente río Paraná, y se presentará el libro «Mi vida y el túnel» basado en las vivencias de Bosetti.

«Trabajábamos dos horas máximo en las zonas de mayor profundidad y teníamos dos horas y cuarto más para la descompresión obligada, y recién ahí podíamos salir a la superficie», comentó Bosetti, para luego mencionar que «solo una vez hubo un problema con uno de los buzos que hacía mucho tiempo que no se sumergía y tuvo una embolia cerebral».

«Pero nuestra rápida intervención lo salvó, hoy tiene 82 años y está bárbaro», destacó.

Foto: EnElArea

Algunas curiosidades que se dieron durante la construcción del túnel fue la de haber utilizado rayos láser «para alinear los tubos que forman parte del recorrido inaugurando, así, su uso en la Argentina», describió.

Por su parte, Hector Micheloud, quien fuera supervisor de obra, le expresó a Télam que lo que más recuerda de esa etapa es el momento en que habían terminado los «cuatro primeros tubos de 4.500 toneladas cada uno y 65 metros de largo», y debían ver si iban a llegar a flotar.

«Ese fue el suspenso que tuvimos en todo momento, hasta que la emoción fue muy grande y más de uno lloró, cuando cabeceó el primer tubo y empezó a levantarse, a flotar. Eso fue lo mas emocionante que a mi tocó vivir durante la construcción», remarcó.

La obra estuvo a cargo de un consorcio conformado por la compañía alemana Hochtief AG, la empresa argentina Sailav S.A. (a cargo de la realización del proyecto) y de la firma Vianini SPA (Roma, Italia) que efectuó el dragado del Paraná en la zona de emplazamiento del túnel.

Juan José Martínez, actual director del túnel por Entre Ríos, dialogó con Télam sobre su relevancia histórica y destacó que «es la obra de ingeniería más importante de Latinoamérica, y la obra federal más importante de la República Argentina».

«Como paranaense siento orgullo por el Túnel Subfluvial, ya que a los paranaenses nos cambió la vida, el túnel es integración. Yo conocí la lancha que cruzaba el río Paraná», agregó.

Sobre el futuro del túnel, Martínez relató que ya existen acuerdos con las dos UTN (de ambas provincias) para que hagan estudios de infraestructura acerca de su vida útil, y alertó sobre una dificultad que tendrán que empezar a abordar: «Hoy transitan un promedio diario de 12.300 vehículos, el problema lo vamos a tener cuando alcancemos el promedio de 28.000, no por cuestiones de infraestructura sino por la congestión de tránsito».

«Ya estamos pensando en la necesidad de un hermano menor del Túnel, un aliviador, que podría ser aéreo o subacuático. Eso lo determinarán los expertos», concluyó.

Con un show de fuegos artificiales, finalizaron los festejos del 50 aniversario

Un gran show de fuegos artificiales fueron el atractivo principal desde el primer minuto de hoy en Paraná y Santa Fe, en el marco de los festejos por el 50º aniversario del túnel subfluvial «Raúl Uranga-Carlos Sylvestre Begnis», que vincula las ciudades de Paraná y Santa Fe.

El representante del gobierno de Entre Ríos en el Túnel, Juan José Martínez, destacó el show pirotécnico «de baja densidad sonora» en ambas márgenes del río y de esa manera «se pudo apreciar desde diversos lugares estratégicos de Paraná».

Principalmente en la zona del parque y la costanera de la capital entrerriana, un gran número de familias y grupos se apostaron para apreciar el evento.

Valentina Uranga, sobrina del ex gobernador Raúl Uranga, recordó que por ese entonces el gobierno nacional «decía que no se podía, que los ríos eran nacionales».

Por eso un jurista «realizó una labor muy importante y descubrió que lo que estaba por debajo del lecho del río era provincial», comentó a canal Once de Paraná.

El Túnel «sí o sí debía hacerse para salir del terrible aislamiento» ya que «era espantoso cruzar en lancha o balsa: esperas largas, no salían a horario o con había mal tiempo no se podía, había mosquitos», detalló.

En tanto, destacó que una parte de los recursos económicos «la puso Nación y otra las provincias» y señaló que en Entre Ríos «se impuso un impuesto de un peso».

«Si ibas a cualquier lado lo pagabas y la gente no protestaba, lo pagaba con gusto con un sentido de pertenencia», por eso «todos los entrerrianos fuimos protagonistas de esta obra», concluyó.

Durante todo el año la Comisión Administradora del enlace realizó actividades como un encuentro de los trabajadores que llevaron adelante la obra, deportes, eventos de ciclo turismo, un cruce de autos clásicos y antiguos, exhibiciones e intervenciones.

El 15 de junio de 1960 los gobernadores de Entre Ríos y Santa Fe, Raúl Uranga y Carlos Sylvestre Begnis, respectivamente, firmaron el tratado para la construcción del túnel subfluvial, con los gastos divididos en partes iguales por ambas provincias.

La construcción, que involucró a unas 2000 personas en sus varias etapas, estuvo a cargo de un consorcio formado por la compañía alemana Hochtief AG, la argentina Sailav y la italiana Vianini SPA.

El 13 de diciembre de 1969 el presidente de facto Juan Carlos Onganía inauguró el túnel, y quedó atrás la balsa a cadena con largas esperas, incomodidades y lentitud en el cruce que une dos capitales de la mesopotamia.

Retiraron la placa que recordaba a la dictadura de Onganía

Las autoridades del túnel subfluvial retiraron en la semana previa una placa que recordaba a la dictadura del general Juan Carlos Onganía, colocada el 28 de junio de 1969, en coincidencia con el tercer aniversario del golpe de Estado de 1966, informó la prensa local.

La placa de bronce llevaba una inscripción que decía “28 de junio de 1969, día y lugar donde se abrazaron dos provincias argentinas rompiendo el aislamiento de la Mesopotamia”, y más abajo se leía: “III Aniversario – Revolución Argentina”, tal el nombre con que se autodenominó el golpe militar de entonces.

El mensaje llevaba la firma de los gobernadores de facto de aquel año: el contraalmirante Eladio Modesto Vázquez por Santa Fe y el brigadier Ricardo Favre por Entre Ríos, y estaba a 300 metros del ingreso al túnel desde el lado santafesino.

Foto: El Tribuno