DOMINGO, 30 DE AGO.

Día del Árbol: ambientalistas reclaman no flexibilizar la Ley de Bosques ante el avance de los desmontes

La organización Greenpeace advirtió que más de 40.000 hectáreas fueron deforestadas entre enero y junio de 2026 en Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco. También pidió mayores controles, sanciones efectivas y medidas para proteger especies emblemáticas como el quebracho colorado.

 

 

En el marco del Día del Árbol, que en Argentina se conmemora cada 29 de agosto, Greenpeace volvió a alertar sobre el avance de la deforestación en el norte del país y reclamó que no se flexibilice la Ley de Bosques. Según un relevamiento realizado por la organización a partir de imágenes satelitales, entre enero y junio de 2026 se desmontaron más de 40.000 hectáreas en cuatro provincias, una superficie equivalente a unas dos veces la ciudad de Buenos Aires.

El relevamiento estima que los desmontes alcanzaron 20.727 hectáreas en Santiago del Estero, 11.960 en Salta, 4.375 en Formosa y 3.800 en Chaco. Los datos fueron obtenidos mediante la comparación de imágenes satelitales y dan cuenta de la continuidad de la pérdida de cobertura boscosa en una de las regiones de mayor biodiversidad del país.

Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, cuestionó la efectividad de las sanciones económicas contra quienes realizan desmontes ilegales afirmó que “las multas económicas no están frenando los desmontes ilegales. Los empresarios agropecuarios las incluyen como parte de sus costos de producción; y cuando son altas ponen trabas judiciales para no pagarlas”.

El ambientalista también señaló la responsabilidad de las autoridades provinciales y cuestionó la política nacional en materia de conservación. “Hay una evidente complicidad de los gobiernos provinciales, que controlan poco, flexibilizan sus normativas y autorizan desmontes donde no está permitido. Mientras el gobierno nacional recorta cada vez más los fondos para la conservación y promueve la modificación de la Ley de Bosques, para permitir aún más desmontes”, sostuvo.

Entre las especies afectadas por la tala y el desmonte se encuentra el quebracho colorado, un árbol emblemático de los bosques del Gran Chaco Americano. Se caracteriza por su gran porte, su crecimiento lento y la dureza de su madera, una característica que dio origen a su nombre, asociado a la expresión “quiebra hachas”.

El quebracho colorado fue declarado “Árbol Forestal Nacional” en 1956 debido a su importancia ambiental, económica y social. Sin embargo, su histórica sobreexplotación llevó a un marcado deterioro de sus poblaciones y, desde 1998, la especie se encuentra categorizada en Argentina como “En Peligro” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Greenpeace también recordó que Argentina mantiene elevados niveles de deforestación pese al compromiso asumido en la Cumbre Climática de Glasgow de 2021 para alcanzar la deforestación cero hacia 2030.

La organización advierte que la pérdida de bosques tiene consecuencias que exceden la desaparición de árboles y afectan a los ecosistemas y a las comunidades que dependen de ellos.

“La deforestación es un ecocidio que provoca desaparición de especies, cambio climático, inundaciones, sequías, desertificación, enfermedades, desalojos de indígenas y campesinos, pérdida de alimentos, medicinas y maderas”, afirmó Giardini.

Frente a este escenario, Greenpeace reclamó medidas más estrictas para frenar la destrucción de los bosques y pidió que se avance en la prohibición y penalización de los desmontes ilegales.

Además, la organización convocó a la ciudadanía a sumarse a su campaña por la protección de los bosques a través de su plataforma de participación.

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