Defraudación con combustible: “Sólo el Comando estaba facturando 5 millones de pesos al día”
Tras la acusación del fiscal Caterina por defraudación, cohecho y peculado a 13 policías y 4 civiles, el juez De Urrechu les dictó prisión preventiva por seis mes a todos, menos a una empleada de la estación de servicios.
- Policiales
- May 15, 2025
Luego de tres días de audiencias en las que el fiscal José Luis Caterina imputó con diferentes roles y distintos delitos a 17 personas, 13 policías y 4 civiles, vinculados a lo que denominó “una banda mixta” que defraudaba al Estado con maniobras mediante la carga irregular de combustible en móviles policiales, el juez Gustavo Pérez de Urrechu formalizó este jueves la imputación y resolvió disponer la prisión preventiva efectiva para los acusados con por el plazo de seis meses, con excepción de María D.F (empleada administrativa de la estación de servicios Puma involucrada en la causa) para quien se dispuso la libertad, sujeta a una serie de medidas alternativas a la prisión.
El fiscal explicó que las maniobras se habrían llevado adelante mediante dos modalidades: sobrefacturación de cargas de nafta y “facturación fantasma” de vehículos que, en algunos casos, estaba declarados como fuera de servicio. El representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) estimó el perjuicio para el Estado en 45 millones de pesos mensuales a través de esas presuntas maniobras defraudatorias.
“La teoría del caso nuestra consiste en que después (de la sobrefacturación del combustible) todos esos efectivos policiales iban a cobrar una especie de dádiva a cambio de toda esa enorme facturación”, dijo el Caterina este jueves en una rueda de prensa. “Para que ustedes se den una idea, solamente los móviles de Comando, que no son todos los móviles del sur de Santa Fe o de la Unidad Regional II, pero que son muchos, estaban facturando en esa estación de servicio 5 millones de pesos al día”, añadió el fiscal en relación a la estación Puma de Ovidio Lagos al 3900, cuyos propietarios también fueron acusados.
“Es un número que estamos pensando de 150 millones de pesos al mes solamente en esa estación, y solamente del Comando, sin contar otros”, precisó el fiscal.
También relató el caso del jefe de la Brigada de Orden Urbano (BOU), quien en un mes llegó a cargar $1.400.000 en un vehículo particular que utilizaba su pareja, que también es policía, en otro división. “Un vehículo que estaba a cargo del jefe del BOU, o sea que lo utilizaba de manera personal, ilícitamente , tenía facturaciones completamente fantasmas, sin ningún tipo de contraprestación, sin ninguna carga. Por un solo vehículo en un mes se defraudaba en un millón de pesos. Un comisario hacía eso con su propio vehículo”, dijo Caterina.
La investigación no sólo cuenta con la comparación de los registros de los GPS de los móviles y las planillas de carga de combustible y su contraste con la facturación, sino que también tiene intervenciones telefónicas a los dueños y empleados de la estación de servicios Puma ubicada en Ovidio Lagos al 3900, cuyo nombre de fantasía es Gas Auto Tiferno SA, que dan cuenta los supuestos pagos millonarios a los policías.
La pesquisa, que se inició en julio del año pasado por una denuncia anónima, incluyó tareas de inteligencia sobre la estación de servicios Puma, en la que personal de Asuntos Internos filmó y fotografío a jefes policiales y otros uniformados entrando y saliendo cada 15 días del comercio, con sobres de papel madera. Para el fiscal, eso sería prueba del pago y el cobro de coimas.
Caterina explicó que “la particularidad de esta investigación es que ha quedado detenido y en prisión preventiva un comisario que ya estaba con categoría de subdirector. Hay muy pocos efectivos policiales que tengan una categoría tan alta, y que estaba como jefe de Secretaría Privada de la Unidad Regional II. Se involucraba en toda la cuestión de combustible, se ofrecía a presionar por partidas ampliatorias en la ciudad de Santa Fe, que llamaba y que creemos que recibía dádiva”.

