Espert presentó un descargo en la Justicia y pidió su sobreseimiento: «Sin objeto probado y sin beneficiario, no hay delito»
"¿De qué me acusan? De 'lavar' el pago de un contrato de consultoría. Un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino, verificable online por cualquiera, hoy. Los contratos truchos no se llevan al Colegio de Escribanos", escribió en un extenso posteo en su cuenta de X.
- Judiciales
- Ago 19, 2026
El ex diputado de La Libertad Avanza, José Luis Espert, presentó este miércoles un descargo de 75 páginas ante el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, en el marco de la investigación por presunto lavado de activos vinculada a una transferencia de USD 200.000 que recibió en 2020 desde una cuenta de una empresa vinculada a Federico «Fred» Machado, condenado recientemente por lavado en Estados Unidos.
«¿De qué me acusan? De ‘lavar’ el pago de un contrato de consultoría. Un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino, verificable online por cualquiera, hoy. Los contratos truchos no se llevan al Colegio de Escribanos», escribió en un extenso posteo en su cuenta de X, en el que informó que hizo su presentación a la Justicia.

Espert aseguró que el pago llegó a una cuenta con su nombre en la referencia de la transferencia. «Un solo giro, entero, de banco a banco. El que lava esconde su nombre. Yo lo puse en cada papel», enfatizó.
También descartó que se trate de un «contrato simulado», ya que afirmó que «su gestación está escrita en correos de 2019, incorporados a la causa con extracción forense y certificación notarial».
«Nació de una reunión personal que la propia empresa agradeció por escrito. Todo antes del pago», agregó. «Ya declararon tres testigos sobre ese contrato, que corroboran mi versión. ¿Saben cuántos hechos en mi contra aportaron? Cero. Ni uno», manifestó.
El ex diputado dijo que no tenía conocimiento de las acusaciones que recaían sobre Machado por fraude, lavado de dinero y vínculos con el narcotráfico, las cuales salieron a la luz tras su detención en 2021.
«¿Cómo iba a saber yo en 2019 lo que no sabía nadie? Ni los bancos de EE. UU. con los controles anti lavado más duros del mundo, ni un solo organismo argentino o extranjero. Toda la información estatal sobre mi contratante es de 2021 en adelante. Yo no tengo la bola de cristal», explayó.
Con respecto a la acusación de «enriquecimiento extraordinario», comentó: «Antes del contrato yo tenía una casa y un auto. Hoy tengo una casa y un auto. Dos tercios del ‘aumento’ (la mayor parte) son inflación y ajustes de valuaciones fiscales».

«Dicen que ‘lavé’ para Machado. ¿Y saben cuánta plata volvió a Machado? Cero. Ni un dólar. El dinero quedó en mi cuenta, a mi nombre, con mis impuestos pagados. Un ‘lavado’ donde el dueño del dinero no recupera nada no es un lavado: es un pago. ¿Entonces ‘lavé’ para mí?», argumentó.
Y sumó: «A ver si entiendo: ¿planifiqué todo al detalle —escribano, apostilla, correos, testigos— y justo me ‘descuidé’ en que la plata viniera de la cuenta de un tercero y sin factura? ¿El genio del crimen y el chapucero, la misma persona? Por favor».

«Un empresario que movía muchos millones por empresas y cuentas del exterior, ¿me necesitaba a mí —un economista conocido candidato a presidente— para mover 200.000 dólares por una cuenta con mi nombre? Una vía tan evidente y trazable sería el peor plan de lavado de la historia», agregó.
Espert volvió a remarcar que «todo lavado tiene un beneficiario: o el dueño recupera su plata «limpia», o uno disfraza «plata propia», y que en su caso “no pasó ni una cosa ni la otra». «Un delito sin objeto probado y sin beneficiario no es un delito difícil de probar: es un delito que no ocurrió».
Además, sentenció que cuando supo quién era Machado «lo dije por radio, en vivo, con todas las letras. Y rectifiqué mis impuestos y pagué, antes de que el fisco me reclamara un peso. Esa es mi ‘maniobra de ocultamiento'».

