Parteras acusadas de robo y venta de bebés: audiencia por las denuncias contra Silvia, hermana de Dolly
Será este martes al mediodía. Ambas obstetras se encuentran bajo la sospecha de decirles a las madres que los niños habían nacido muertos, para luego venderlos, durante la década de 1970 en Rosario. Por su parte, el 14 de este mes, Dolly será indagada.
- Judiciales
- Por Guido Brunet
- Oct 6, 2026
Una nueva audiencia relacionada al caso de las parteras acusadas de apropiación y venta de bebés en Rosario durante la década del 70 en Rosario se llevará a cabo en las próximas horas. En esta oportunidad, será en el marco de la investigación que apunta a Silvia, hermana de la ya procesada Dolly Viale de Garrido.
Durante el procedimiento judicial, que tendrá lugar este martes a las 13 en la Sala de Audiencias nº 2 del Tribunal Federal (boulevard Oroño 940, Rosario), la fiscal Soledad García, a cargo de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas, solicitará una prórroga para la investigación.
En el nuevo código procesal penal de Santa Fe, la Fiscalía cuenta con 90 días desde el inicio de las actuaciones para formalizarle la investigación al acusado (procesamiento en el viejo código). Sin embargo, aún resta la realización de pruebas de ADN, por lo tanto se pedirá un aplazamiento de los tiempos para recolectar las medidas de prueba.
Al menos cuatro personas denuncian a Silvia Viale de sustracción de identidad, ya que -según las acusaciones- certificó, en distintas partidas de nacimiento, como padres biológicos a personas que no tenían lazo sanguíneo con los recién nacidos.
Por su parte, su hermana Dolly Viale de Garrido tiene por formalizada la investigación bajo los cargos de supresión y alteración del estado civil y de la identidad de un menor de diez años y falsedad ideológica de instrumento público. El caso que derivó en el procesamiento ocurrió en 1970, en el que la partera consignó en un acta de nacimiento que E.A.Q. y A.T.B. -ambos ya fallecidos- eran los progenitores de la niña Carmen Q., quien a sus 42 años, mediante una prueba de ADN, comprobó que no eran sus padres biológicos.
En otro de los casos, que se tramita bajo el viejo código, Dolly Viale será indagada el 14 de octubre.
De esta manera, la mujer de 88 años es investigada por la presunta apropiación y entrega o venta de bebés a cambio de dinero al menos entre 1968 y 1980, según los casos relevados hasta ahora, que suman varias denuncias.
No ha lugar por la prescripción
El miércoles pasado, la Cámara Federal de Rosario resolvió rechazar el pedido de prescripción presentado por la defensa de Dolly Viale de Garrido. Los jueces de Cámara Anibal Pineda, Florentino Malaponte y Élida Vidal resolvieron que hasta el momento no existe una calificación penal clara, dado lo prematuro de la investigación de la Fiscalía. Por lo tanto, no se puede resolver todavía acerca de la prescriptibilidad o no.
La camarista Vidal, en esa oportunidad, recordó que existen antecedentes en casos similares en los que la Corte Suprema de Justicia consideró que delitos como la sustracción de bebés o la supresión de identidad son “permanentes y continuos”, y que cesan cuando se conoce la identidad de origen, lo que en ninguno de los casos ocurrió por ahora.
En la misma línea, Juan Singer, abogado de la querella en las denuncias contra Dolly Viale, dijo a Conclusión: “Nuestra postura es que no prescribió dado que los efectos perniciosos del delito se observan hasta hoy, para mí es un delito de lesa humanidad”.
Hermanas y acusadas
Son siete las personas que denunciaron situaciones vinculadas con su identidad, el elemento que las une es que en todos los partos se repetía un apellido: Viale, tanto en referencia a Dolly como a su hermana Silvia. Los casos abarcan de 1968 a 1980, ya que el período corresponde al lapso comprendido entre la denuncia más antigua y la más cercana en el tiempo, pero se estima que el tiempo de operatoria criminal podría ser mayor, lo mismo que el número de víctimas.
Un papel fundamental lo tiene Silvina Garrido, quien realizó una denuncia contra Dolly, su propia madre de crianza, debido a que podría no ser descendiente biológica. Tras la audiencia de la semana pasada, Silvina aseguró que “la hermana también está implicada”.
Marina Andreani es una de la denunciantes de Silvia Viale, quien contó a este medio que sus padres “se comunicaron con esta señora y me compraron”. El contacto entre la obstetra y su familia se dio a través de la tía de Marina, quien era amiga cercana de la partera.
Incluso, durante su juventud, Andreani mantuvo un intercambio fortuito con Silvia durante un curso de psicoprofilaxis al que asistió. Quien facilitaba la capacitación era la propia Viale, a quien su madre señaló como “la partera que te entregó”. La profesional de la salud la reconoció y le manifestó: “Qué grande estás”.
Otra de las denunciantes es Andrea Camusso, a quien sus padres le contaron una historia recurrente, que “una chica muy joven que estaba estudiando en la universidad decidió darme en adopción”. Además, le confirmaron que existió una retribución económica: “Mi mamá me contó que su padre (mi abuelo) la ayudó”.
“Yo quiero es que se haga justicia, que esto no quede en la nada, para que no siga pasando, que no haya más casos así”, enfatizó Andrea.


