Por Aldo Battisacco desde Buenos Aires (enviado especial)

El 21 de septiembre de este año, el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Argentina, Thomas Cooney, anuncio que ambos países (Argentina y EE.UU:) están reiniciando una serie de actividades de cooperación militar.

«Se retomaron una serie de actividades de cooperación militar (…). Hay intercambios profesionales a EE.UU. Estamos hablando de una docena de personas cada año que van a estudiar en la Escuela de Guerra y cosas así. Son intercambios normales entre socios países socios y amigos», dijo Cooney.

Sin embargo, de este lado de la frontera -desde que arribo de la administración Macri al gobierno- se preanunciaba este y otros sucesos que gradualmente comenzaron a ser parte de la agenda periodística en materia internacional.

A mediados de septiembre de 2016 se conoció una declaración conjunta firmada entre Argentina y Gran Bretaña en materia de explotación pesquera e hidrocarburífera en Islas Malvinas, y la oposición cuestiono al Gobierno por la firma de los acuerdos comerciales. Desde el Frente para la Victoria-PJ, como la Coalición Cívica y el Frente Renovador, criticaron la iniciativa, que implico además, la reanudación de los vuelos del continente a las islas.

En ese entonces, el bloque de diputados del Frente para la Victoria-PJ presentó un proyecto de resolución impulsado por el diputado Guillermo Carmona, vicepresidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, para rechazar «en todos sus términos» la declaración conjunta y solicitó al Poder Ejecutivo que remita al Congreso «con carácter urgente todas las actuaciones del gobierno de Mauricio Macri» posteriores al 10 de diciembre de 2015 sobre la cuestión.

Carlos Foradori y Elisa Carrio

El 27 de septiembre de 2016, el vicecanciller Carlos Foradori informó a la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados sobre el comunicado firmado con un representante del Reino Unido por las Islas Malvinas. En la reunión, que estuvo presidida por Elisa Carrió, el funcionario de cancillería dijo que «cada uno de los funcionarios» del Ministerio «y del Gobierno» tienen «la camiseta argentina puesta» en relación a la disputa con el Reino Unido por las Islas Malvinas.

También propuso que «esto no debe ser un tema de política interna», y manifestó que la declaración «no es algo nuevo, esto no es un invento, esto tiene que ver con la estrategia (que se aplica) desde hace bastante tiempo, a menos que todo lo que venimos llevando a cabo en todas las administraciones, inclusive la anterior, haya sido equivocada».

Y dejó en claro que «el interés no ha sido otro que el interés nacional», y afirmó que la política oficial en torno a Malvinas «no es una aventura de este gobierno» sino que se trata de «instancias que se vienen dando históricamente».

 

Sin embargo, a un año del acuerdo entre los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña desde la oposición, denunciaron que esa acción por parte del Gobierno argentino «permite la entrega de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, Antártida e Islas del Atlántica Sur».

Desde el Frente Para la Victoria, repudiaron en el Congreso Nacional el retroceso registrado en el último año en materia de soberanía sobre las Islas y reclamaron que la cuestión sea abordada de manera urgente por el Parlamento, al sostener que “el 13 de septiembre de 2016 se concretó un acuerdo infame entre nuestro gobierno y el del Reino Unido, que implica la subordinación de la Argentina a los intereses británicos, y la consagración de una situación de cesión de soberanía en la cuestión Malvinas”, planteó el diputado nacional de Mendoza, Guillermo Carmona en una conferencia de prensa realizada en el Salón de Pasos Perdidos de la Cámara baja.

Según el legislador, “ha sido obviada la legal y constitucionalmente necesaria intervención del Congreso en la ratificación de este acuerdo, y en un año la Argentina ha sufrido enormes retrocesos en relación a los recursos naturales, la militarización de las Islas y la relación con los países vecinos. Pedimos que la Cancillería vuelva atrás en relación con este acuerdo, y que el canciller Jorge Faurie venga a dar explicaciones al Congreso”. Hecho que aun no ocurrió.

Por su parte, la ex embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, habló de una “política de entrega” en relaciones exteriores: “El acuerdo establece que se van a remover todos los obstáculos para la explotación de los recursos naturales, y esto plasma literalmente las pretensiones británicas. Significa el desmantelamiento de todas las medidas que había tomado nuestro país para la protección de los hidrocarburos y la pesca que pertenecen a los 40 millones de argentinos”.

En tanto, el Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel reclamó que la Cámara de Diputados se convoque de manera “urgente” para tratar la cuestión de las Islas. “No puede ser que el gobierno haga estas cosas a espaldas del pueblo. La entrega de la soberanía de las Malvinas sería una traición a la Patria”. “La gran base militar en las Islas y la presencia de un submarino nuclear en la zona son una amenaza”, recalcó.

Conclusión dialogo con el diputado nacional Guillermo Carmona tras conocerse que el Senado de la Nación le dio media sanción al proyecto enviado por el Ministerio de Defensa (a propuesta de la Armada Argentina) de permitir el ingreso de tropas norteamericanas al territorio nacional para llevar adelante un ejercicio combinado denominado “Cormoran”.

Aunque el Senado no publicó  los términos de la aprobación en la Cámara Alta, trascendió que un documento presentado por el Ministerio de Defensa, que lleva la firma de su titular Oscar Aguad, por el Ministro de Relaciones Exteriores Jorge Marcelo Faurie, por el jefe de Gabinete Marcos Peña y por el propio Presidente de la Nación Mauricio Macri a fines de agosto da pautas sobre como se desarrollaran las maniobras militares.

Según estipula el Anexo I de ese documento, se plantea que el pedido se fundamento en una carta enviada por el Agregado Naval de la Armada de Estados Unidos (en enero de 2017) ofreciendo traer al país dos aviones P-3 C Orion con la finalidad “del intercambio de experiencias”. Desde la cartera de Defensa argumentan que, por distintos motivos, la última vez que se hicieron este tipo de prácticas fue en el año 2009.

Otro de los puntos consignaría que las maniobras serán en las bases aeronavales “Almirante Zar” de Trelew (Chubut) y “Comandante Espora) en Bahía Blanca (BUenos Aires). Ademas de precisar que las tareas mencionadas serán entre los meses de septiembre y octubre, con tres aeronaves: Una P3B Orion de Argentina y dos P3 C Orion de Estados Unidos con hasta 30 tripulantes, en aguas de la República Argentina “Fuera del mar territorial de nuestro país conforme a los criterios fijados para este tipo de ejercitaciones”, detallaron. No habría inmunidad para las tropas extranjeras que ingresan.

El legislador mendocino opuso reparos a la forma en que se trató por parte del oficialismo el tema y repudió que decisiones de este tenor no fueran debatidas con el plazo que “amerita por su importancia” y la novedad de que a último momento se dio lugar a la participación a tropas inglesas en el operativo.

 

 

 

 

Nota relacionada

Piden a Cancillería acciones contra Inglaterra por explotación ilegal de recursos argentinos