MIéRCOLES, 03 DE JUN.

Combustibles por las nubes: Argentina se consolida entre los países con la nafta más cara de Sudamérica

Un relevamiento regional sitúa al país en el podio de los valores más altos en surtidor, solo superado por Uruguay y Chile. La disparidad de precios en Sudamérica revela el impacto de las políticas de subsidios frente a la liberación de precios y la paridad de exportación en el mercado local.

 

El costo de llenar el tanque en la Argentina se ha transformado en una preocupación central para los trabajadores y los sectores productivos. Tras los recientes incrementos vinculados a la escalada bélica en Medio Oriente y la política de «paridad de exportación» implementada por el Gobierno, el precio del litro de nafta en el país alcanzó los USD 1,343, posicionándose entre los tres más elevados de Sudamérica. Esta cifra marca una tendencia de aceleración que rompe con la moderación de principios de año, impactando directamente en la estructura de costos logísticos y la inflación.

El mapa del combustible: del extremo uruguayo al subsidio venezolano

La región muestra una fuerte disparidad en los precios, con una brecha que supera los US$ 1,9 por litro entre el país más caro y el más barato. En la cima del ranking se ubica Uruguay, con un valor que oscila entre los USD 1,899 y los USD 2,002 por litro, consolidado como el combustible más costoso debido a su alta carga impositiva y la falta de producción propia.

Le siguen de cerca Chile, con precios que llegan a los USD 1,451, y Perú, que registra valores de USD 1,343, igualando en algunos relevamientos la marca argentina. En un escalón intermedio se encuentran Brasil, con un litro a USD 1,229, y Colombia, que tras ajustes en sus subsidios ubica el valor en USD 1,124.

En el extremo opuesto, el bloque de países con precios más bajos está liderado por Venezuela, donde el costo es de apenas USD 0,035 por litro gracias a un esquema de subsidios profundos. Ecuador y Bolivia también mantienen valores competitivos de USD 0,729 y USD 1,009 respectivamente, aunque ambos países enfrentan tensiones sociales y fiscales por los intentos de recortar dichas subvenciones estatales. Por su parte, Paraguay presenta un valor intermedio-bajo de USD 1,052.

Factores de la brecha: impuestos, subsidios y mercado internacional

La marcada diferencia entre los países no responde únicamente al valor internacional del barril de petróleo, sino a decisiones políticas internas. Mientras que en naciones como Uruguay y Chile la carga tributaria es el factor determinante, en Venezuela y Ecuador los subsidios estatales mitigan el impacto en el consumidor, aunque generan desequilibrios fiscales a mediano plazo.

En la Argentina, la estrategia oficial se ha orientado a que el precio interno refleje la evolución del mercado internacional para captar divisas por exportación. Sin embargo, esta política de «micropricing» aplicada por empresas como YPF no ha impedido que el incremento de los combustibles sume presión adicional a la inflación local, en un contexto donde el barril de Brent superó los 100 dólares por el conflicto en el Golfo.

Este mosaico heterogéneo de precios refleja modelos de desarrollo contrapuestos: mientras algunos países priorizan el abastecimiento interno y el control de precios para proteger el bolsillo popular, otros apuestan por la convergencia con los valores globales, dejando al consumidor final a merced de la volatilidad internacional.

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