Crianza de privilegio: en la ciudad de Buenos Aires se necesitan más de $1,5 millones por mes para sostener un hijo
El informe del IDECBA revela que el costo de sostenimiento y cuidado de niños y adolescentes llega a picos de $1.563.484 mensuales. El peso del trabajo de cuidado y la canasta de bienes básicos ponen en jaque el presupuesto de las familias porteñas.
- Economía
- Jul 21, 2026
El costo de criar un hijo en la Ciudad de Buenos Aires ha alcanzado cifras que plantean un escenario restrictivo para la mayoría de los hogares. Según el último informe del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), el impacto económico mensual para sostener y cuidar a niños, niñas y adolescentes oscila entre los $966.505 y los $1.563.484, dependiendo de la edad y el sexo del menor.
El estudio destaca que el costo más elevado se registra en la crianza de niños de 2 años, llegando a los $1.563.484 para los varones y $1.552.602 para las mujeres. Esta cifra se explica fundamentalmente por la valorización del cuidado, una etapa de «dependencia absoluta» que demanda unas 360 horas mensuales de atención, lo que representa un valor monetario de $1.062.109.
En el otro extremo, el valor más bajo de la canasta se observa en el tramo de 6 a 7 años, con un costo total de $966.505. Esta reducción responde a la escolarización de los niños, lo que disminuye significativamente la carga horaria de cuidado directo en el hogar.
La canasta de crianza se desglosa en dos ejes centrales. Por un lado, la canasta de bienes y servicios, que abarca alimentación, vestimenta, salud, educación, vivienda y recreación. En este rubro, los adolescentes de 16 a 17 años son quienes demandan más recursos, alcanzando los $850.470 mensuales debido a mayores consumos en transporte, telefonía y alimentación.

Por otro lado, la valorización del cuidado mide el tiempo destinado a tareas directas e indirectas, como la limpieza y la cocina. Para este cálculo, el IDECBA utiliza el «método de sustitución», tomando como referencia el salario legal de las trabajadoras de casas particulares. Mientras que un bebé requiere hasta 12 horas diarias de atención, un adolescente demanda unas 3 horas, enfocadas principalmente en el acompañamiento emocional y educativo.
Durante el mes de junio, el componente de cuidado fue el que más sufrió el impacto inflacionario, registrando un aumento del 7,3% debido a las actualizaciones salariales del personal doméstico. Por su parte, el rubro de bienes y servicios mostró incrementos más moderados, situándose entre el 1,5% y el 1,7%.
Estos números reflejan la creciente dificultad de las familias para cubrir necesidades que son derechos básicos, en un contexto donde el tiempo y los recursos destinados a la crianza parecen volverse, cada vez más, un lujo difícil de costear.

