¿Cuánto cuesta llenar el changuito en cada provincia? El lugar que ocupa Santa Fe a nivel nacional
Llenar el carrito con productos básicos de supermercado no cuesta lo mismo en cada lugar de argentina. Las brechas alcanzan hasta un 11% entre las provincias más caras y las más baratas.
- Economía
- Ago 15, 2025
Un estudio realizado a partir de los precios online de alimentos y bebidas de idéntica marca y empaque revela diferencias significativas. Las brechas alcanzan hasta un 11% entre las provincias más caras y las más baratas. En este contexto, Santa Fe ocupa el lugar 19º en el ranking de precios, con un costo de 704.981 pesos para una canasta básica en julio.
El informe de la consultora Analytica pone en evidencia que el costo de llenar el changuito en algunas provincias argentinas puede ser hasta 75.000 pesos más caro que en otras. En julio, la provincia más costosa fue Santa Cruz, con un precio de 769.319 pesos para una canasta básica familiar. Le siguen otras provincias patagónicas como Chubut (759.467 pesos), Tierra del Fuego (751.937 pesos) y Río Negro (742.188 pesos).
En contraste, las regiones más económicas incluyen Misiones (691.579 pesos) y Chaco (693.219 pesos), que presentan precios notablemente inferiores. Santa Fe, con un costo de 704.981 pesos, se ubica en el medio de la tabla, en el puesto 19, reflejando un costo intermedio en comparación con otras provincias.

Es importante destacar que este análisis no sólo considera los precios absolutos, sino también las variaciones mensuales. En julio, algunas provincias experimentaron incrementos significativos en sus precios de supermercado, con Jujuy, Catamarca y Corrientes liderando con subas superiores al 3%.
Santa Fe, por su parte, experimentó un aumento más moderado, del 1,5%, una cifra que se sitúa por debajo de la media nacional, lo que podría aliviar parcialmente la presión sobre los consumidores de esta región.

El informe también examina los productos individuales que integran el changuito, mostrando cómo algunas categorías, como el pan lactal, experimentaron aumentos por encima del 5% en la mayoría de las provincias. A su vez, ciertos alimentos, como el café instantáneo y las supremas de pollo, tuvieron incrementos moderados, mientras que otros productos, como la lata de choclo y el dulce de leche, mostraron reducciones de precios en diversas provincias.
A pesar de que la inflación general en Argentina parece haber desacelerado, el costo de los alimentos sigue siendo una preocupación central para las familias, particularmente en regiones donde los precios continúan subiendo a un ritmo acelerado. Este informe pone de manifiesto cómo la dispersión de precios entre las provincias afecta directamente el poder adquisitivo de los argentinos, y resalta la importancia de monitorear los costos a nivel regional para comprender mejor el impacto de la economía en los hogares.

