¿De qué se trata la Fase 4 del programa económico que anticipó el Banco Central?
Al momento de hacer un balance anual de este 2025, el oficialismo no reconoce ninguna responsabilidad en el empeoramiento de los niveles de vida ni admite que la desaceleración inflacionaria se detuvo hace tiempo producto de las propias políticas implementadas desde la Casa Rosada.
- Economía
- Dic 30, 2025
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) publicó esta semana los lineamientos de la «Fase 4» del programa económico definido por La Libertad Avanza y realizó un balance de las etapas previas, donde -según dejó asentado por escrito- «se hicieron importantes avances» y se generó «una economía más libre y eficiente». De cara al futuro, prometen continuar con el esquema de flotación entre bandas en el mercado de cambios, pero el techo y el piso se actualizarán en base al último dato de inflación mensual que arroje el Indec. A la vez, aseguran que se «avanzará en el proceso de desinflación», algo que no aparece constatado en las estadísticas oficiales desde mayo de este año.
“En abril de 2025 se inició la tercera fase del programa económico, cuyo objetivo fue el de generar las condiciones que permitan a la economía operar más libre y eficientemente en un ámbito de competencias de monedas. Durante dicha fase se avanzó en una mayor flexibilidad en los mercados de cambios y de tasas, lo que permitió al Banco Central establecer un control más estricto de la cantidad de dinero. Estos cambios se sucedieron sin disrupciones en el proceso de desinflación y las expectativas de inflación se mantuvieron ancladas, a pesar de la incertidumbre que trajo aparejada la elección legislativa de octubre”, apuntó la entidad, al momento de hacer un balance.
La recapitulación de lo registrado a lo largo del año liga toda contracción y merma de la actividad al proceso electoral que se vivió en el décimo mes. El oficialismo no reconoce ninguna responsabilidad en el empeoramiento de los niveles de vida ni admite que la desaceleración inflacionaria se detuvo hace tiempo producto de las propias políticas implementadas desde la Casa Rosada.
“Tras un resultado electoral favorable al Gobierno, el programa económico se vio fortalecido. Pasadas las elecciones, el riesgo país cayó y el mercado cambiario y las tasas de interés se normalizaron, anticipando que una mayor representación legislativa del Gobierno le otorga continuidad al proceso de reformas económicas. Finalmente, la reapertura de los mercados de deuda soberana en moneda extranjera, luego de casi ocho años de falta de acceso, dejó demostrada la naturaleza temporal del shock electoral y la solidez de los fundamentos macroeconómicos”, acentuó el escrito oficial.
Para el Banco Central, la Fase 4 del programa económico configurará una etapa de «remonetización», donde “la oferta monetaria acompañará la recuperación de la demanda de dinero”, pero «priorizando su abastecimiento a través de la acumulación de reservas internacionales”.
En esa línea, el BCRA ratificó que a partir del 1 de enero pondrá en marcha un programa de compra de reservas internacionales.
Además, comenzarán a regir las nuevas bandas cambiarias en línea con el ajuste definido por la inflación con dos meses de rezago, en este caso el 2,3% de octubre último.
En enero, el Tesoro debe afrontar vencimientos de deuda por unos USD 4.200 millones, para lo cual será clave la estrategia de acumulación de divisas.
Para el BCRA, el crecimiento de financiamiento en el mercado externo de las empresas permitirá que el flujo de compra de reservas se traduzca en un aumento del stock de reservas, “toda vez que estas no deban emplearse para atender vencimientos de capital e intereses”.
El organismo también dejó señales sobre una eventual flexibilización del cepo cambiario para empresas. Explicó que “en la medida que se observen progresos en el fortalecimiento del equilibrio en el mercado cambiario y un acceso fluido a mercados externos por parte del Tesoro, el BCRA podrá considerar oportuno continuar flexibilizando las restricciones cambiarias que persisten sobre stocks de dividendos y pago de deudas comerciales previas al 2025”.
Pasando en limpio
El mercado cambiario seguirá operando bajo un régimen de flotación entre bandas. A partir del inicio de 2025, el techo y el piso evolucionarán cada mes al ritmo correspondiente al último dato de inflación mensual informado por el Indec (es decir, con un rezago de dos meses). Las bandas continuarán cumpliendo la función de limitar el riesgo de movimientos extremos y abruptos en el tipo de cambio.
La dinámica inflacionaria, según marcan desde la entidad, tendrá un camino descendente en el próximo año, pero a partir de mayo no se registran indicadores mensuales a la baja.
La expansión de la actividad económica estará fuertemente ligada a la intermediación financiera. Es uno de los sectores que -tal se registró a lo largo de 2025- movió los indicadores hacia arriba, a pesar de que muchas ramas de la economía se contrajeron.
«El desempeño de la actividad económica fue el resultado de dos tendencias contrapuestas a nivel sectorial. Por un lado, un grupo de sectores dinámicos continuó con la tendencia iniciada en 2024, creciendo un 5,7% entre febrero y septiembre de 2025. Dentro de este conjunto se destacaron por su incidencia la Minería (traccionada por Vaca Muerta) y la intermediación financiera, que adicionalmente en los meses de agosto y septiembre verificó tasas de crecimiento muy elevadas. En sentido contrario, el resto de los sectores económicos presentó en promedio una tendencia negativa cayendo 2,5% en el mismo período. Industria, Comercio y Construcción registraron las caídas más significativas (-6,6%; -5,7%; y 2,2%, respectivamente)», detalló.
Objetivos y Planes para 2026 difundidas por el Banco Central by Conclusión TV



