La crisis cambia los hábitos: una de cada tres compras se hace con ofertas y promociones
La pérdida de poder adquisitivo modifica los hábitos de los hogares: el 34% de las ventas en supermercados y comercios de barrio se concreta con promociones u ofertas. Además, crece la elección de marcas económicas y presentaciones más pequeñas, mientras aumentan la informalidad laboral y los niveles de pobreza.
- Economía
- Sep 7, 2026
La caída de los ingresos de los hogares comienza a reflejarse con mayor fuerza en los comercios. El consumo de productos masivos continúa debilitándose y, según los últimos datos relevados, una de cada tres compras se realiza únicamente cuando existe una promoción, un descuento o algún tipo de rebaja, mientras los consumidores buscan alternativas más económicas para sostener el presupuesto familiar. Los datos disponibles hasta julio muestran que el 34% de las ventas en supermercados y comercios de barrio se concreta cuando los productos tienen algún descuento o forman parte de una promoción.
El cambio también se observa en las decisiones frente a las góndolas. En más de la mitad de las categorías de productos, los consumidores dejaron de elegir las marcas que compraban habitualmente y comenzaron a optar por alternativas más económicas o por envases de menor tamaño.
De esta manera, las promociones dejaron de ser una herramienta ocasional para convertirse en un factor determinante a la hora de decidir qué comprar y cuánto gastar.
El escenario se explica, en parte, por la evolución de los ingresos frente al aumento del costo de vida. Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), elaborado a partir del análisis de datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, advierte sobre el deterioro de distintos indicadores sociales y económicos.
Durante el primer trimestre de 2026, la Canasta Básica Total aumentó 9,6%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria registró una suba del 11,6%. En el mismo período, los salarios del sector registrado crecieron alrededor de un 7%.
La diferencia entre la evolución de los ingresos y el costo de los bienes esenciales profundizó las dificultades de los hogares para sostener su nivel de consumo.
El deterioro también alcanza al mercado laboral. En la comparación interanual entre junio de 2025 y junio de 2026, la subocupación aumentó 1,1 puntos porcentuales, lo que implica que más personas trabajan menos horas de las que necesitan o desean para completar sus ingresos.
A su vez, el trabajo no registrado creció 2,2 puntos porcentuales y llegó al 44,2% de la población ocupada. El avance de la informalidad implica que una parte importante de los trabajadores queda fuera de mecanismos de protección como aportes jubilatorios, obra social y negociación colectiva.
El informe del ODSA también registró un deterioro en los indicadores sociales. Durante el primer trimestre de 2026, la pobreza alcanzó al 30% de la población argentina, mientras que la indigencia llegó al 6,5%.
En comparación con el último trimestre de 2025, la pobreza aumentó 0,1 puntos porcentuales y la indigencia avanzó 0,4 puntos. Según el estudio, el movimiento interrumpió la tendencia descendente que se había observado desde finales de 2024.
El impacto no fue igual en todo el país. Entre los aglomerados urbanos con mayores niveles de pobreza aparecen Concordia, con 52,5%; Gran Resistencia, con 49,7%; Posadas, con 42,6%; Gran Santa Fe, con 39,7%; y Corrientes, con 38,4%.
En cuanto a la indigencia, los porcentajes más elevados se registraron en Gran Resistencia, con 24,3%; Concordia, con 11,2%; Posadas, con 10,7%; Gran Santa Fe, con 10,4%; y Corrientes, con 9,1%.
En este contexto, la búsqueda de promociones, marcas más económicas y envases pequeños aparece como una de las principales estrategias de los hogares para adaptarse a un escenario de ingresos ajustados y mayores dificultades para cubrir los gastos cotidianos.

