Las importaciones alcanzaron los USD 103 millones en marzo a pesar de retracción del consumo y de salarios
Las compras puerta a puerta consolidan una tendencia al alza. La combinación de un dólar más accesible, mayor oferta internacional y cambios en el régimen permite a los argentinos a consumir fuera del país, incluso en un contexto de pérdida de poder adquisitivo.
- Economía
- Abr 22, 2026
Las importaciones mediante el sistema courier (de pequeños envíos) alcanzaron en marzo los USD 103 millones, el segundo registro mensual más alto, impulsadas por el crecimiento del comercio electrónico y un contexto cambiario que favorece las compras en el exterior.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el monto superó los USD 100 millones, el nivel más alto registrado para el tercer mes y el segundo mayor desde que existen registros, solo superado por diciembre del año pasado. En términos mensuales, implicó un aumento de USD 12 millones frente a febrero, mientras que en la comparación interanual el crecimiento fue del 123,1%.
En ese contexto, el avance del consumo digital y la mayor competitividad de los precios internacionales frente a la oferta local aparecen como factores clave para explicar un fenómeno que gana peso dentro del total de importaciones minoristas.
Sin embargo, en el otro rincón, la lucha de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) por permanecer es un fenómeno complejo, marcado por una batalla constante entre la necesidad de sostener el empleo y la caída de la rentabilidad debido a factores económicos adversos, como la apertura de las importaciones por parte del Gobierno.
En Argentina, en este abril de 2026, el escenario es crítico, con reportes que indican un cierre promedio de 28 a 30 pymes por día, impulsado por una fuerte retracción del consumo interno, que es la fuente de ingresos del 95% de estas empresas.
La situación es descripta como una «batalla por la subsistencia», donde la falta de una planeación financiera sólida o la falta de adaptación al entorno de negocios pueden llevar a una rápida desaparición de las empresas locales. En un contexto de crisis económica, caída del consumo y fuerte retracción en las ventas, el sector pyme enfrenta además una creciente presión fiscal e impositiva que impacta de lleno en su rentabilidad y capacidad de sostener el empleo.
A este escenario se suma el debate por la reforma laboral, cuyo tratamiento generó expectativas, incertidumbres y posiciones encontradas entre empresarios y trabajadores. Radiografía de un sector clave que lucha por mantenerse en pie.
En esa línea, empresarios de pymes de todo el país analizaron el momento actual: resistencia a la reforma laboral, baja en el consumo, altas tasas, corte en la cadena de pagos y la apertura de importaciones, bastaron para llegar a la crisis total y cierre de muchas de las empresas nacionales.


