Las reservas del Banco Central se encuentran en la mitad de lo considerado «prudente» por el FMI
El estudio elaborado por Eduardo Levy Yeyati y Federico Filippini indica que, de acuerdo a la fórmula estándar del organisno, el nivel óptimo de divisas debería ser de entre 57.800 y 78.700 millones de dólares según el régimen cambiario, mientras que el stock actual sin considerar el swap chino apenas cubre entre el 36% y el 49% de esa referencia.
- Economía
- Jul 6, 2025
Las reservas internacionales del Banco Central se ubican en torno a los 28.200 millones de dólares excluyendo el swap con China, la mitad del rango considerado «prudente» por el Fondo monetario Internacional (FMI) para países como Argentina, según un informe de Adcap Grupo Financiero.
El estudio elaborado por Eduardo Levy Yeyati y Federico Filippini indica que, de acuerdo a la fórmula estándar del organismo, el nivel óptimo de divisas debería ser de entre 57.800 y 78.700 millones de dólares según el régimen cambiario, mientras que el stock actual sin considerar el swap chino apenas cubre entre el 36% y el 49% de esa referencia.
Vale aclarar que el swap chino implica un intercambio de monedas con el Banco Popular de China (el banco central de ese país), por lo que se trata de un préstamo que no es de libre disponibilidad salvo autorización del gobierno chino.
El informe elaborado por la consultora que lidera Javier Timerman considera que, para un esquema administrado como el vigente, un objetivo intermedio sería acumular 68.000 millones de dólares, más del doble de las reservas disponibles.
La fragilidad coincide con los trascendidos que indican que el Gobierno ya solicitó un waiver (o perdón parcial) al FMI por incumplir la meta de acumulación, condición clave para destrabar un desembolso pendiente de 2.000 millones de dólares.
A esto se suma un vencimiento inmediato: el próximo 9 de julio el Tesoro deberá afrontar pagos de 4.300 millones de dólares en Globales y Bonares, de los cuales 3.700 millones de dólares están en manos de acreedores privados. Si bien los analistas coinciden en que el pago se cubrirá con fondos ya depositados, la capacidad de acumulación a futuro y el riesgo país permanecen bajo escrutinio.
Con el Directorio del FMI pronto a entrar en receso estival y las reservas estancadas, la administración de Javier Milei se enfrenta al desafío de sostener los pagos de deuda sin comprometer las metas de desinflación ni el tipo de cambio, en un contexto donde el riesgo país sigue en niveles elevados y el mercado cuestiona la sustentabilidad del esquema actual.

