MIéRCOLES, 03 DE JUN.

Matías Kulfas: «El mundo discute cómo reforzar capacidades productivas, no el libre comercio»

El economista, ex funcionario del gobierno de Alberto Fernández, visitó Rosario y presentó su libro "Producir en la nueva globalización". Desanda en su texto oportunidades y desafíos del país ante el contexto global de profundas e incesantes transformaciones.

 

La era actual, caracterizada por un modernidad ansiosa, que avanza a pasos agigantados, exige nuevos paradigmas sociopolíticos, económicos y productivos para enfrentar los permanentes nuevos desarrollos en esos campos, como modelo innegociable para adaptarse y sobrevivir en un mundo que exige nuevas respuestas a las problemáticas que van surgiendo.

Ante ello, se plantean nuevos desafíos y oportunidades para una Argentina que debe estar a la altura del contexto y ofrecer lo mejor de su potencial, buscando insertarse en un mapa mundial cada vez más fragmentado, con países que monopolizan el control de recursos esenciales para el presente pero, sobre todo, el futuro. El país tiene las condiciones para insertarse como un actor importante en la discusión, si así decide hacerlo.

En ese sentido, el economista Matías Kulfas estuvo de visita en Rosario, este viernes, para presentar su libro «Producir en la nueva globalización», en la Fundación Italia (Jujuy 2553). Una obra que indaga cómo las transformaciones en la producción, el comercio, la geopolítica y la tecnología redefinen el mapa del desarrollo nacional y global.

Al respecto, para profundizar más sobre el tema, en diálogo con Conclusión, Kulfas destacó que «intento mostrar que hay un cambio muy fuerte, que ya lleva algunos años haciéndose, una nueva globalización. Como toda situación de cambio, plantea oportunidades pero también exige reaccionar a tiempo».

«En Argentina estamos atravesados por una agenda marcada por la coyuntura y las dificultades. La discusión está ausente, es fundamental porque implica definir métodos de producción, qué hacemos con la inteligencia artificial, qué hacemos con los recursos naturales», añadió.

«Es un mundo en el cual juega un papel clave la tecnología, la ciencia; estamos viendo un presidente que va a contramano del mundo. El planeta está discutiendo cómo reforzar capacidades productivas, no es de libre comercio, Trump está jugando un partido distinto al que plantea Milei», agregó.

«Lo peor que podemos hacer es no tener proyecto productivo, alinearnos espuriamente con una potencia sin buscar nuestro camino. Lo primero es esto: definir hacia dónde queremos ir, Argentina tiene una oportunidad, tiene energía (convencional, nueva, renovable), el potencial está», planteó a modo de consigna para el país.

«El objetivo no es ser un mero proveedor de materias primas, no tenemos que ser la estación de servicio del mundo, tenemos tecnología, conocimiento. Es importante plantearlo ahora, se discute mucho esta frase de ‘no hay plata’ y no nos preguntamos por qué no hay plata, en un país con tanto potencial. Falta proyecto productivo, mirada estratégica; de esto habla el libro», resaltó.

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Kulfas también reflexionó sobre la situación económica que atraviesa la Argentina. Al ser alguien cercano a los empresarios, sostuvo que que «de los sectores con los que suelo hablar, el único que está conforme es el energético, donde hay una dinámica de inversión, está funcionando bien, produciendo buen volumen de petróleo, gas, se avanzó con el Gasoducto y el país está en pie de seguir creciendo».

«En el resto de sectores veo mucha preocupación, con inversiones no concretadas, la industria golpeadísima, la construcción muy parada. Se habla de competitividad pero el factor clave es la infraestructura: vos podés tener los mejores minerales, pero sin buenos caminos para sacarlos no hay competitividad», dijo.

«Es un crimen que no aprovechemos nuestra capacidad industrial para proveer tecnología, equipamiento, algo que el país tiene. El Gobierno la única estrategia que tiene es el RIGI, con cláusulas que permiten importar bienes de capital libres de aranceles», reforzó.

Sobre esto último, profundizó que «ha priorizado las importaciones, reducido aranceles, el Impuesto PAIS, regulaciones, y a la industria nacional no le dio nada. Milei es un gran impulsor de la industria de otros países del mundo».

«China es el principal beneficiario de la política de Milei, es increíble que no haya tenido en cuenta este factor cuando definió su política económica. Es lo que pasa cuando un Gobierno no hace nada, toma medidas generales sin mirar el funcionamiento del sistema productivo. Una receta ya implementada en otros momentos históricos», apuntó sobre la mirada geopolítica comercial del Ejecutivo.

«Es un plan de estabilización que busca, mediante la fijación del tipo de cambio como ancla antinflacionaria, acomodar la macroeconomía. Una receta que ya ha mostrado la historia como terminan estos procesos: industria reducida en sus capacidades, cierre de fábricas, pérdida de empleo, problemas en el mercado laboral y sobreendeudamiento», recordó.

Consultado sobre si se sostiene esta política económica con un dólar a $1.300, respondió que «tiene serias dificultades porque hay un desequilibrio en la balanza de pagos, el Gobierno planteó que este ajuste va a dar resultados diferentes porque hay ajuste fiscal. Esto es relativo, porque emite deuda con intereses capitalizados, por lo cual parte de ese superávit financiero es ficticio, son intereses no reflejados en las cuentas».

«El superávit comercial se redujo enormemente, con salida de dólares para turismo en el exterior, pagos masivos de importaciones, con lo cual, si esto no se soluciona, la única manera de resolver ese desequilibrio es con más deuda», cerró su idea.

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