Sigue el desplome de la industria metalúrgica rosarina: “Sólo cuatro de diez máquinas están funcionando”
La Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario precisó que en los últimos dos años se perdieron cerca de 2.400 empleos en la región, y aproximadamente cien pymes cerraron sus puertas.
- Economía
- Sep 2, 2026
Cada 2 de septiembre se celebra en Argentina el Día de la Industria, en conmemoración a la primera exportación que realizó el país, la cual data del año 1587. Sin embargo, en esta oportunidad la fecha encuentra al sector con pocos motivos para celebrar y uno de los rubros más golpeados es el metalúrgico: al menos en la región de Rosario, esta actividad acumula casi cuatro años de caída ininterrumpida y los indicadores de empleo están a la baja.
En diálogo con los medios, entre ellos Conclusión, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario, Rafael Catalano, destacó que el sector fabril “motoriza” la economía de un país, pero alertó que la actividad, al menos en la región, suma “cuarenta y seis meses de caída ininterrumpida, con un retroceso de 53 puntos, 14% en el último año y 11% en el semestre”.
“Solamente cuatro de diez máquinas están funcionando en este momento, esos son los números a nivel regional. No vemos un piso en la caída y el problema más grande que tenemos, además de las importaciones, es el consumo, la actividad en general está para atrás”, señaló el metalúrgico.
Además, añadió: “Está cayendo el empleo porque los números no dan. Se están viendo despidos, pero no sólo hay caída de puestos laborales, sino también de empresas. Por otro lado, tenemos un montón de insumos que suben, como energía eléctrica o gas, pero nosotros no podemos aumentar los precios”.
Catalano también observó que las industrias tienen un “complejo” tema con el endeudamiento y los créditos: “Las empresas tienen deuda con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca), que está bastante heavy con los industriales. A nosotros nuestros clientes nos pagan a 120 días y al Impuesto al Valor Agregado (IVA) lo pagamos a 30 días”.
El titular de AIM, además, apuntó que en los últimos dos años en la región de Rosario se perdieron cerca de 2.400 empleos y aproximadamente cien pequeñas y medianas empresas (pymes) cerraron sus puertas. “Los sueldos hoy no son buenos para la gente y los industriales no podemos pagarlos. Es carísimo producir en Argentina, nuestro salarios en dólares son altísimos y la gente no llega a fin de mes”, destacó.
Si bien lo que más afecta al sector metalúrgico es la caída del poder adquisitivo y, consecuentemente, del consumo, el industrial observó que la apertura de importaciones también golpeó a la producción: “Antes el 80% de las heladeras que se compraban en Argentina se fabricaban en el país y hoy solamente el 10% o 20%, cambió la matriz completamente”.
Por último, destacó que la obra pública que lleva adelante el Gobierno de Santa Fe –cabe recordar que las obras de Nación están prácticamente paralizadas desde diciembre de 2023– ayudó a que la caída de la industria metalúrgica no sea tan abrupta: “La construcción de cárceles y hospitales tiene mucha infraestructura, las constructoras sacan los pliegos y muchas pymes trabajan en eso”.
Se perdieron más de 27.000 empleos en la gestión Milei
En el marco del Día de la Industria, la AIM presentó su informe mensual en donde precisó que la facturación del sector en Rosario, durante junio, tuvo una caída interanual del 10,9%. En el primer semestre –y comparado con igual período del año pasado– la baja fue del 14,1%.
El nivel de actividad de la industria metalúrgica se ubicó un 41,4% por debajo de fines de 2023 y, comparado con septiembre de 2022, la caída escaló al 53,2%. Paralelamente, el 73% de las actividades metalúrgicas relevadas enfrentó, en el sexto mes de este año, un incremento de su facturación inferior al ritmo de inflación.
“En Rosario, entre enero de 2024 y junio de 2026, la industria metalúrgica registró una reiterada caída interanual de su facturación real, incluso a un ritmo de dos dígitos. Fundición de metales, Aparatos de uso doméstico, Productos de metal y servicios de trabajo de metales, Equipo eléctrico y Autopartes fueron las cinco ramas más afectadas”, señaló el relevamiento.
En junio, además, las industrias metalúrgicas del país sólo usaron el 41,5% de las máquinas y equipos que tienen instalados, mostrando una caída interanual de 4,4 puntos. En las 31 últimas mediciones mensuales el uso promedio de la capacidad fue de 42,9%. En el primer semestre el sector presentó el menor nivel de utilización de sus recursos (apenas un 38%).
De las quince divisiones que integran la industria metalúrgica argentina, doce mostraron durante el primer semestre un retroceso en sus niveles de producción frente a igual período del año pasado. Con fuerte gravitación en la región Rosario, tres actividades metalúrgicas relevantes atravesaron un marcado descenso de su nivel de actividad entre enero y junio: Fundición de metales (-14,1%), Maquinaria agropecuaria (-27,5%) y Aparatos de uso doméstico (-29,9%).
El informe de la AIM también apuntó contra los crecientes costos que debe afrontar el sector: “En siete meses de 2026 los precios mayoristas correspondiente a la energía eléctrica se incrementaron un 44,6%, superando holgadamente los recibidos por numerosas ramas de la industria metalúrgica (en torno a solo un 5,1%)”.
El relevamiento también apuntó que, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, la cantidad de trabajadores registrados dentro de la industria metalúrgica viene en caída desde inicios de 2024.
Entre diciembre de 2023 y mayo de 2026 los empleadores asegurados (-1.291) y las personas trabajadoras cubiertas (-27.283) en la industria metalúrgica argentina se redujeron un 8,2% y 9,3%, respectivamente.
En la provincia de Santa Fe, entre fines de 2023 y mayo de 2026, la cantidad de empleadores asegurados y las personas trabajadoras cubiertas en el Sistema de Riesgos del Trabajo se redujo un 5,2% y 10%, respectivamente.
Al poner la lupa sólo en Rosario, se advierte que la facturación total de todos los sectores económicos cayó un 3% con respecto a agosto del año pasado, mientras que se desplomó un 2,9% en el primer semestre. La única actividad que mostró una mejora fue la construcción (con repuntes del 30,7% y del 33,8%, respectivamente), mientras que la industria manufacturera (-8,8% y -10,6%) y el comercio (-5% y -8,1%) retrocedieron en ambas mediciones. Los servicios privados, en tanto, mostraron una leve suba del 4% en los primeros seis meses del año.






