Tras el anuncio de créditos, afirman que “la realidad de un hipotecado UVA es la de una familia empujada al abismo”
Los “beneficiarios” de esos préstamos, otorgados durante el gobierno de Macri, aseguran que el plan anunciado por el ministro Caputo busca salvar a los bancos. Quejas por sobreendeudamiento. “Las cuotas son impagables y el capital adeudado creció exponencialmente”, dicen.
- Economía
- Ago 27, 2026
Luego de que el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, anunciara este miércoles el uso de fondos de la Ansés -la plata de los jubilados- para financiar créditos hipotecarios destinados a primera vivienda, los actuales “beneficiarios” de los créditos UVA otorgados durante el Gobierno de Mauricio Macri denunciaron “el sobreendeudamiento asfixiante de miles de familias y la creciente morosidad en el pago de las cuotas”. A la vez, reclaman un “cambio del índice de actualización” para reemplazar “la fórmula UVA por un sistema justo y previsible ligado a la evolución salarial”.
Aclaración necesaria: las UVAs (Unidades de Valor Adquisitivo) son una unidad de medida con la que se otorgaron créditos hipotecarios. En vez de una suma fija de dinero, los destinatarios contraen una préstamos en UVAs, cuyo valor se actualiza en forma diaria mediante el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que sigue a la inflación, no la evolución salarial.
Quienes contrajeron deuda mediante ese sistema de actualización se las vieron fea. A través de un comunicado difundido este jueves, el Colectivo Nacional de Hipotecados UVA aseguró que “el relato bancario y oficial se jacta de exhibir un porcentaje de mora bajo para los créditos hipotecarios. Sin embargo, la realidad es que esa supuesta ‘baja morosidad’ se sostiene sobre un sacrificio colosal e inhumano de las familias trabajadoras”.
Señalaron que “para no perder nuestro techo, priorizamos el pago de una usura UVA que crece exponencialmente, pero a costa de un feroz endeudamiento paralelo”.
A la vez, luego del anuncio de Caputo que lanzó créditos hipotecarios con la misma unidad de medida, dijeron que “la realidad de un hipotecado UVA es la de una familia empujada al abismo de las deudas para poder sobrevivir”.
Y explicaron que utilizan tarjetas de crédito “al límite para cubrir consumos básicos de alimentación y salud, abonando únicamente los pagos mínimos y asumiendo intereses altísimos”, así como “billeteras virtuales y préstamos personales” que los obliga a contraer “nuevas obligaciones a corto plazo y con tasas de interés destructivas solo para llegar a fin de mes”.
En el comunicado, desde el Colectivo indicaron que “esta situación dramática demuestra que el problema excede al crédito hipotecario. Somos víctimas de un sistema perverso, en detrimento de las familias trabajadoras, que nos obliga a tapar deudas con más deudas. La alta morosidad general que sufre el país en todos los demás instrumentos de crédito tiene entre sus principales causas esta política pública nefasta”.
El Gobierno nacional, en cambio, no considera que el aumento exponencial del endeudamiento de las familias y el crecimiento de la morosidad de los préstamos tanto en las carteras bancarias como con las billeteras virtuales sea un problema. El presidente, Javier Milei, dijo en declaraciones a la prensa que “nadie les puso una pistola en la cabeza para que se endeudaran”.
“Exigimos al Poder Legislativo y al Gobierno Nacional que dejen de mirar hacia otro lado. Resulta imperioso aplicar el criterio del esfuerzo compartido entre acreedor y deudor, garantizando una reestructuración que contemple este ahogo financiero integral”, dijeron los hipotecados con UVA.
Y plantearon una serie de “medidas urgentes”:
Cambio del índice de actualización: Reemplazo de la fórmula UVA por un sistema justo y previsible ligado a la evolución salarial.
Suspensión de las ejecuciones: Freno inmediato a cualquier intento de desalojo que deje a las familias en la calle.
Plazo de gracia: Un período de alivio financiero que permita a los deudores desendeudarse del circuito paralelo.
Blanqueo del Costo Financiero Total (CFT) real: Transparencia absoluta sobre los márgenes de rentabilidad abusiva del sistema bancario.
Tope de cuota: Que el impacto mensual no supere, bajo ninguna circunstancia, el 25% de los ingresos del grupo familiar.


