Tras la devaluación por la salida del cepo, crecen las expectativas de inflación para los próximos meses
Las listas de precios que reciben los comercios muestran un aumento de entre el 3 y el 9%. Algunas consultoras proyecto una inflación del 5% en abril. El FMI revisó su proyección anual de 18 al 25 puntos para 2025.
- Economía
- Abr 16, 2025
La celebrada salida del cepo que anunció el último viernes el Gobierno nacional, tras la confirmación de una nueva deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por U$D 20.000 millones, muestra en los primeros días de la semana su contracara: el traslado a precios de la devaluación del peso, por el aumento del dólar. Tanto las consultoras privadas como los informes de los bancos y del FMI proyectan un aumento de la inflación en los próximos meses, luego de que el viernes pasado el Indec informara una suba del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en marzo del 3,7%.
Los efectos de la devaluación -que el Gobierno juró que no haría y que el FMI le impuso a través del sistema de bandas para la cotización del dólar, entre $1.000 y $1.400- se sintieron en los primeros días de la semana en las listas de precios, cuando el dólar se apreció 12% hasta llegar, el oficial, a poco más de $1.200.
Rápidamente, Unilever y Sc Johnson, dos de las empresas que además de productos de limpieza fabrican alimentos y bebidas, pasaron listas con alzas promedio de 7% a los comercios, mientras que Coca Cola subió sus precios 10%.
A la vez, la empresa Softys, que produce los papeles Elite, Higienol, pañales Babysec y toallistas íntimas, pasó listas con incrementos del 9%. Por su parte, las empresas de alimentos -aceites, fideos, etcétera- Bunge, Molino Cañuelas, Río y Aceitera General Deheza subieron sus precios 9% en sus nuevas listas enviados a supermercados entre el lunes y este martes, según relevamientos privados.
Proyecciones de inflación
La consultora Romano Group estimó en su informe que en abril la inflación podría alcanzar entre un 5% o 5,5% de aumento en los precios, que asignan a “la volatilidad del mercado cambiario y al ajuste de precios en los productos transables” tras la salida del cepo y la devaluación del peso, del 12% en los dos primeros días del nuevo régimen cambiario.
Para la consultora 1816, el proceso de desinflación que el Gobierno anunció para los primeros meses de este año -y que chocó con la suba del 3,7% en marzo, antes de la devaluación- se ve ahora comprometida por el shock cambiario de la salida del cepo. En su informe, la consultora prevé que el sector externo ajustará por precio, lo que implica un aumento inmediato de la inflación en los próximos meses.
Según dan cuenta medios nacionales, la banca JP Morgan advirtió en su último informe que si la incertidumbre cambiaria persiste podría haber un aumento de los precios en el mercado interno, especialmente en bienes importados, por la suba en la cotización del dólar.
El FMI, por su parte, también corrigió su estimación de la inflación anual en Argentina al pasar del 18% al 25%. Una previsión de todas maneras modesta, si se tiene en cuenta que en los primeros tres meses del año la suba de precios acumulada fue del 8,6%, y se proyecta un salto para abril y los próximos meses por la devaluación anunciada el viernes por el ministro de Economía, Luis Caputo, y celebrada más tarde por el presidente, Javier Milei, quienes habían jurado hasta unas horas antes que eso no ocurriría.
La suba de precios y su impacto en la inflación presenta dos problemas para el Gobierno: por un lado, licúa uno de sus principales activos políticos, que era la desaceleración del incremento de precios que logró destruyendo el poder adquisitivo del salario y la caída de la actividad. Si nadie compra, nada aumenta.
Por el otro, la salida del cepo y el nuevo regimen cambiario deja al descubierto que el dogma libertario de que la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno asociado a la emisión de dinero que, sin dudas, es «una» razón, pero no la única. Sin embargo, los movimientos del dólar en una economía bimonetaria como la argentina, muestran que también repercuten en los precios.



