Uber Eats vuelve a Argentina impulsado por la reforma laboral, y reabre el debate sobre el trabajo informal en las apps
La plataforma de delivery regresa tras su salida en 2020, en un mercado concentrado y en expansión, mientras crecen los cuestionamientos a una reforma laboral que flexibiliza la contratación en la economía de plataformas.
- Economía
- Ene 22, 2026
El regreso de Uber Eats a la Argentina no solo reconfigura el mapa del negocio de las aplicaciones de delivery, sino que también vuelve a poner en discusión el modelo laboral que sostiene a miles de repartidores. La plataforma estadounidense anunció su retorno en un contexto marcado por el avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que propone reglas más flexibles para el trabajo en plataformas digitales, pero que también despierta críticas por profundizar la informalidad y la precarización.
La vuelta de Uber Eats se produce luego de más de cinco años de un ingreso fallido al mercado local. En 2020, en plena pandemia, la empresa se retiró de la Argentina y Colombia como parte de una reestructuración global, priorizando países donde había logrado mayor escala. En aquel momento, la competencia con PedidosYa y Rappi, sumada a un mercado aún inmaduro, limitó su crecimiento.
Ahora bien, el escenario cambió. Por un lado, el mercado de delivery se consolidó, con un hábito de consumo extendido y una oferta gastronómica que se amplió tanto en grandes ciudades como en el interior del país.
Por otro, el Gobierno impulsa una reforma laboral que busca simplificar la contratación de trabajos temporales y de la economía de plataformas, reduciendo cargas administrativas y otorgando mayor previsibilidad legal a las empresas.
Sin embargo, este nuevo marco genera fuertes cuestionamientos. Si bien las compañías celebran reglas más flexibles, distintos sectores advierten que la reforma podría consolidar un esquema de trabajo informal, sin garantías plenas de derechos laborales, aportes previsionales ni cobertura social. En ese sentido, la falta histórica de un marco específico para los repartidores sigue siendo uno de los principales puntos de conflicto del sector.
Asimismo, se estima que más de 160 mil personas trabajan actualmente a través de aplicaciones en la Argentina. Para muchos, especialmente inmigrantes llegados de Venezuela y Colombia, el delivery representó una salida laboral rápida.
No obstante, esa inserción se dio mayormente bajo esquemas de monotributo o trabajo independiente, con ingresos variables y sin estabilidad, una situación que la reforma laboral, lejos de revertir, podría legitimar.
En paralelo, la competencia será cada vez más dura. PedidosYa y Rappi cuentan con una fuerte presencia territorial y acuerdos consolidados con restaurantes. A ellos se sumó Mercado Libre, que incorporó la compra de comida a través de su plataforma y de Mercado Pago, reforzando la concentración de un negocio que genera ingresos estimados en USD 1.860 millones anuales.
Uber Eats regresa a un mercado más maduro, pero también más desigual. Su retorno, impulsado en parte por la expectativa de un marco laboral más laxo, reabre un debate de fondo, si el crecimiento del sector de plataformas se traducirá en empleo de calidad o si, por el contrario, profundizará un modelo basado en la flexibilidad extrema y la transferencia de riesgos hacia los trabajadores.

