El Gobierno, en pie de guerra con las universidades: “Podés juntar a un millón personas, pero la restricción presupuestaria sigue estando ahí”
El subsecretario de políticas universitarias, Alejandro Álvarez, minimizó las marchas que tuvieron lugar este martes y apuntó: “Se debe cambiar esta lógica de que todo es un derecho absoluto, en el cual no hay que hacer nunca ningún esfuerzo. Cambiemos el parámetro para tener que ganarse el lugar de algo, eso es valioso”.
- Política
- May 13, 2026
El gobierno de Javier Milei no da el brazo a torcer. A pesar de las multitudinarias marchas que tuvieron lugar este martes en diversas ciudades del país, donde la ciudadanía exigió que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario –la cual recompone salarios docentes y aumenta partidas para becas estudiantiles y gastos de funcionamiento de las casas de estudio– el subsecretario de políticas universitarias, Alejandro Álvarez, minimizó las protestas, cuestionó los números y aseguró que “la restricción presupuestaria sigue estando ahí”.
En una entrevista que brindó durante la mañana de este miércoles en Radio Mitre, el funcionario fue consultado por el análisis que Casa Rosada hizo de la marcha y apuntó: “Es un sistema democrático, siempre hay una parte de la población que no está de acuerdo con lo que hace un gobierno y tiene derecho a manifestarse, hay libertad para que los sindicatos se expresen y hagan una marcha. No tenemos ninguna evaluación. Hay toda una discusión sobre el número de manifestantes, pero para mí eso es relativo. Esto es una república, los legisladores y el presidente se eligen en elecciones libres, no por quién junta más gente”.
Y lanzó: “Podés juntar 100.000, un millón o cinco millones de personas, pero al otro día la restricción presupuestaria sigue estando ahí, eso no va a cambiar. De lo contrario, votaríamos las leyes y gobernaríamos según quién hace la manifestación más grande, pero el orden republicano pretende evitar eso. Ojalá haciendo manifestaciones podríamos cambiar la realidad que nos dejaron, que implica una restricción presupuestaria importante”.
Además, apuntó contra el Financiamiento Universitario aprobado el Congreso: “La ley nació muerta, porque viola el primer principio que es el presupuestario. La Ley de Administración Financiera dice que las normativas tienen que indicar de dónde tienen el origen los fondos. Si no lo especificás, hay otra ley, la de Ejecución Presupuestaria, que dice claramente que toda ley que se haya votado y no indique la fuente de financiamiento será promulgada y suspendida en el mismo acto. Además, la iniciativa hoy no está en discusión en la Justicia, son solo dos artículos, el 5 y 6, de salarios y becas, por razones alimentarias, de seguridad social, no por razones procedimentales jurídicas. Otra cuestión es que después se votó el Presupuesto, por lo tanto toda ley anterior que asigne recursos queda subordinada a esta normativa”.
Álvarez, además, destacó el carácter político de la marcha: “Estuvo organizada por partidos opositores. Los que no están de acuerdo con la política del Gobierno estuvieron al frente de esta movilización”.
“Queremos salvar al sistema universitario de quienes se han aprovechado de él y lo llevan a su destrucción. El sistema se ha generado para formar gente, pero tenemos una desvirtuación completa de eso, parece que la función es pagar salarios a las estructuras políticas. Hay varias carreras con uno o dos alumnos y muchos docentes, como la Licenciatura en Música con orientación en clarinete, o la Licenciatura en Filosofía, la Licenciatura en Cultura y Lenguaje Artístico o la Licenciatura en Saxofón. En esos casos los rectores podrían transferir cargos. El Estado nacional no paga docentes, sino que abona el cargo, pero la que contrata es la universidad”, completó el funcionario.
“El actual sistema –añadió– es dame plata, hace cuarenta años que es así y no hay ninguna regla aplicada para la distribución de recursos. Nosotros queremos que el presupuesto se aplique tomando en cuenta indicadores objetivos. Por la Ley de Educación Superior no podemos obligar a que se cobre la educación de extranjeros, pero sí los podemos autorizar. Sin embargo, esto no se hace a pesar de que en algunas careras es significativa la cantidad de estudiantes en esta condición”.
Entre otras declaraciones que desataron la polémica, Álvarez –quien es hijo de Alejandro “El Gallego”, un dirigente peronista– deslizó: “Se debe cambiar esta lógica de que todo es un derecho absoluto, en el cual no hay que hacer nunca ningún esfuerzo. Cambiemos el parámetro para tener que ganarse el lugar de algo, eso es valioso. Según nuestros cálculos, un ingeniero graduado en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) le cuesta al país 50 millones de pesos y un artista 423 millones de pesos. Estas estadísticas son en base al 2024, hoy debe ser más caro”.
“Queremos corregir la desvirtuación de la universidad pública. El objetivo de los hospitales escuelas y de la atención primaria en universidades es formar a los médicos, se debe atender una cantidad de gente relacionada a la cantidad de alumnos, no una atención infinita. Nuestra función no es la salud, sino generar graduados”, finalizó el subsecretario de políticas universitarias.


