Enviado especial a Buenos Aires – Un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara de Diputados de la Nación debatió el proyecto del Poder Ejecutivo sobre equidad de género salarial y extensión de licencias en el trabajo.

La iniciativa lleva como título “Equidad de Género e Igualdad de Oportunidades en el Trabajo y de la Reforma al Régimen de Licencias Especiales” y había  sido anunciada por el presidente Macri en marzo pasado y modifica el artículo 172 de la Ley de Contrato de Trabajo.

El proyecto plantea que “los trabajadores, cualquiera sea su género, tendrán iguales derechos en todo lo relativo a su acceso al empleo, a su selección y contratación, a sus condiciones de prestación, a su desarrollo o evolución en la carrera dentro de la empresa”.

Pablo Carro del Frente para la Victoria, señaló a Conclusión que “se trata de un proyecto que tiene un título interesante porque todos estamos de acuerdo que la mujeres sufren discriminación en el trabajo, pero es una iniciativa que no aporta grandes soluciones”, explicó.

En la reunión la titular de la Comisión de Familia, Alejandra Martínez, recordó que “la discusión sobre licencias tiene más de 20 años en el Congreso, y destacó que se haya “alcanzado de manera transversal diferentes consensos. El proyecto tiene una cuestión elemental que es la perspectiva de género”.

El plenario de Comisiones recibió a Fabiana Tuñez, directora ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres (Inam) y a Ernesto Leguizamón, jefe de gabinete de la secretaría de Trabajo y Empleo, que  realizaron un análisis sobre la legislación que “elevó los estándares de ciudadanía de las mujeres”.

La directora del Inam explicó que la brecha, en ocasiones, asciende al 29% y hasta un 49% en determinados eslabones. “La mayor parte de las mujeres cuenta con estudio secundario y eso no se ve reflejado en los salarios. Se nos exige más y se nos paga menos. El cupo sindical tampoco se cumple”, y agregó  que “uno de los principales obstáculos es la desigualdad en lo salarial, que impide nuestra plena inclusión”.

También indicó que la participación de las mujeres en el mercado laboral es de un 60%, en cambio en los varones es de un 90%.

Ernesto Leguizamón ponderó los principales puntos del proyecto del Ejecutivo: “Es muy novedoso porque además alcanza trabajos que se desarrollan fuera del establecimiento laboral y que ahora están prohibidos para mujeres”.

Además, el funcionario destacó que “en los estatutos sindicales se incorpora la figura de igualdad de género” y que, en cuanto a las licencias, se “incorporan la licencia paterna de 15 días que también alcanza a la mujer no gestante, las licencias por fallecimiento, en las que se agrega unión convivencial, las licencias por adopción, por fertilización asistida, por violencia de género y la jornada part time que son para que la mujer tenga la protección física y de sus derechos”. A su vez, no descartó cambios en el proyecto para lograr el consenso con todas las fuerzas.

Desde el Frente Para la Victoria, la diputada Vanesa Siley se mostró crítica con la iniciativa y expresó que “esta ley solo tiene un lindo título y nada para llegar a la igualdad y mejorar la vida de las mujeres”. Consideró que “el problema es la segregación ocupacional, los trabajos feminizados; ocupamos los mayores índices laborales no registrados, con un 70%. Es un problema de Estado. Hay pocas mujeres jefas, ministras, juezas. La comparación arroja que el salario es un 30% menos que los hombres”. Y sostuvo que el proyecto “no hace referencia a los géneros, no hay lenguaje inclusivo y el empleador no tiene ninguna multa por incumplimiento”.

En tanto, la diputada Karina Banfi (UCR) expresó: “El foco tiene que estar en combatir la precarización laboral”, y pidió “generar una ley que equilibre el sistema de trabajo para todos los trabajadores”.

Por su lado, el diputado Facundo Moyano (Federal Unidos por una Nueva Argentina) aportó algunos números: “La diferencia salarial se da en el 57 % de mujeres activas, la informalidad laboral tiene un 31%” y denunció que en el proyecto “la pata empresaria no está en discusión” y aunque estuvo de acuerdo con la igualdad salarial, comentó que “es una ironía discutir esta iniciativa en el contexto de desempleo del país”.

Desde el Movimiento Evita, la diputada Araceli Ferreyra celebró que “se incorpore la violencia de género” e indicó que “hay una brecha salarial de 4 mil pesos, somos las más capacitadas porque hay mayor formación educativa pero siempre nos exigen más en condiciones desiguales”.

Por último, Nicolás Del Caño (FIT) consideró que “es un proyecto demagógico”. “No es un problema de igualdad sino de las categorías que se les asignan a las mujeres”, y ejemplificó que las mujeres se dedican entre 5 y 7 horas diarias al trabajo doméstico mientras que los hombres sólo 2 horas. “No se pueden plantear licencias sin goce de sueldo” dijo.