DOMINGO, 19 DE JUL.

Martín Lousteau pintó una realidad espantosa en materia de educación, los números dan vergüenza ajena

Los afirmaciones del legislador porteño alarman, producen preocupación y angustian, porque los efectos denunciados ya se perciben en la cotidianidad de los argentinos,

El senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Martín Lousteau, se despachó sin ambiguedad alguna contra el oficialismo en materia de educación, mientras la Cámara Alta trata el financiamiento universitario, la emergencia pediátrica y aumento a jubilados, habló de los vetos y por sobre todas las cosas le contó las costilla a Javier Milei al advertir que el presupuesto para la educaron de los argentinos, representa el 50 por ciento de la inversión de la que se asignó en el años 2023 durante el gobierno de Alberto Fernández.

Indigndo, el exminsitro de Economía del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, Lousteau, dijo en el recinto de la Cámara alta: «Es realmente increíble que estemos hoy acá teniendo que debatir estos temas después de los vetos. No solo porque en el caso de las universidades es la segunda vez que recorremos todo este proceso de votar a favor, vetar y volver a votar a favor», planteo.

En el mismo sentido, afirmó que en el transcurso «de todo este año se ha perdido un tiempo precioso. Espero que hoy haya más consenso para sostener estas leyes, pero la verdad que si vemos que el año pasado podríamos haber aprobado esto, no hubiéramos perdido un montón de profesores en distintas casas, no hubiéramos pasado tanta angustia como sociedad y un montón de alumnos podrían haber tenido los profesores que querían en lugar de los profesores que se tuvieron que ir, o a otras universidades, o a hacer otras cosas, o dedicar menos tiempo para agregar fuentes de ingreso en su vida».

Para el congresista resulta «inaudito, increíble y patético porque el Garrahan y las universidades públicas son dos de las pocas políticas públicas que tienen reconocimiento afuera de la Argentina, tienen reconocimiento internacional, y las dos cosas están siendo atacadas, es por eso que obviamente voy a votar a favor de las dos leyes en contra de los vetos».

«El presidente Milei no habla nunca de salud, ni educación, nunca, jamás. Habla del riesgo país, habla de agregados monetarios, habla de las lefis, pero no habla nunca jamás, ni de la salud, ni de la educación, no habla nunca ni de la salud ni del futuro de nuestros hijos, nunca, nunca jamás, y el único momento en que habla de la educación es para atacar las universidades, en el único momento en que habla de la salud es para atacar al Garrahan», expresó con énfasis.

Los números del horror

Lousteau contó apoyado en cifras de como está la educación general en la Argentina»,En tercer grado uno de cada diez argentinos no está alfabetizado. Uno de cada tres tiene dificultades de comprensión lectora. Vamos a la secundaria, uno de cada cuatro en la escuela secundaria no entiende una regla de tres simple. Siete de cada diez tiene un desempeño en matemática que está por debajo del nivel esperado. Diez de cada cien, es decir, uno de cada diez alumnos en la Argentina se reciben complementando todos los ciclos, es decir, terminando el secundario en tiempo y forma y con los conocimientos suficientes de lengua y matemática. Quiere decir que cuando miremos desde 2013, para terminar primario y secundario en 2024, solamente uno de cada diez llegó».

A lo que aportó, que ese desempeño es «con una enorme desigualdad. Y sabemos que la desigualdad en educación es desigualdad futuro. Argentina necesita invertir masivamente en educación e invertir mejor de lo que se hizo en el pasado. De hecho, Argentina fue grande cuando invirtió en educación. ¿Hoy qué está pasando con la inversión en educación? Ya lo dijeron algunos senadores y senadoras.  En el año 2023 la inversión nacional en educación fue de 1,48 puntos del PBI, la del 2024 fue de 0,96, la del 2025 fue 0,73, es decir, la mitad que en 2023 y la que está en el presupuesto para el año que viene es la misma que este año».

La ejecución 

Pero no toda la crítica quedó en los resultados de los educandos, sino que cargo contra la  » pésima y baja ejecución de los presupuestos nacionales en educación. Entonces estamos ante un desafío enorme, un desafío que requiere acuerdos en materia de educación, que requiere continuidad de las políticas a través del tiempo, en donde hay que empezar muy abajo, porque hoy el mayor predictor de cómo te va a ir en la escuela y después en la universidad es el hogar en el que nacés».

«Entonces hay que empezar antes de la iniciativa, hay que empezar muy temprano para igualar las diferencias de hogares y después en la primaria hay que asegurarse que todos lean y escriban y entiendan matemática lo suficientemente bien a la edad que corresponde. ¿Por qué? Porque si no tenés capacidad lógica y no tenés comprensión de texto, cuando pases al secundario no vas a poder hacer, ni física, ni química, ni historia, ni geografía, ni biología y si no pudiste entender eso, tampoco vas a poder ir a la universidad. Entonces es un desafío enorme que requiere acuerdos, plata y acuerdos de largo plazo», precisó.

Falta de programas y planes

Sobre este punto el senador porteño preguntó: ¿este gobierno tiene plan sobre eso, habla sobre eso, propone una conversación sobre eso? Porque hoy escucho a una senadora preopinante que hay que castigar a las universidades porque no hablamos del otro, que la verdad que es un argumento llamativo. Lo otro está mal, rompamos la parte que falta. ¿El presidente tiene plan sobre esto? No. ¿Estuvo en la ley base, en la educación? ¿Hay algún artículo de la ley base que tenga que ver con la educación? Digo la ley base porque la ley base se llamaba bases para la reconstrucción, bases y puntos de partida para la reconstrucción de la Argentina, pero de educación no habla».

Cuando el presidente Millet propuso los 10 puntos de su pacto de mayo, no estaba la educación. En el pacto de mayo no estaba la educación. Después, a pedido de varios, lo agregaron. ¿Hizo algo con la educación en el pacto de mayo? No. La educación es la llave de la movilidad social en la Argentina y del desarrollo productivo, de las dos cosas simultáneamente y es el principal mecanismo de igualación social que tiene el país. Ahora, insisto, en lugar de proponer acuerdos y planes más grandes a través del tiempo, el gobierno ataca a las universidades.

La relación entre graduados y gasto 

Y voy a dar algunas cifras a ver si necesitamos más o menos graduados, más o menos gasto. Argentina tiene solamente el 19% de sus jóvenes entre 25 y 34 años con un título universitario terciario. Los países de la OCDE tienen el 48. Gastamos la quinta parte por estudiante terciario que los países desarrollados. Cuando alguien obtiene un título universitario, la probabilidad de que tiene un desempleo que es la mitad del resto. Es decir, tiene mucha menos probabilidad de estar desempleado. Y alguien que tiene un título universitario, gana en promedio 63% más que alguien que apenas tiene un título secundario. Vaya si es motor del crecimiento y del desarrollo.

En la Argentina hay graduados universitarios por todos lados. Los vemos cuando vemos que se está haciendo un edificio. Arquitectos, ingenieros, contadores. Los vemos cuando alguien tiene un problema legal, ¿sí? Como el abogado que defiende al mismo tiempo al presidente y a Fred Machado. Lo vemos cuando alguien está enseñando. Lo vemos cuando alguien se va a curar. Y los graduados universitarios están enseñando a los que van a enseñar. Hoy le están enseñando a muchos, entre todos los estudiantes que tienen, que son los que van a enseñar en el futuro.

La migración de profesionales y sus consecuencias

«Cada vez que perdemos un buen profesor universitario porque le pagamos mal, perdemos futuros profesores universitarios. Y cada vez que por pagar mal a los buenos profesores en las universidades públicas se van, alguien tiene esta fantasía de que vamos a tener un sistema universitario de clase A, pago para ricos y un sistema universitario clase B para el resto de la población. Pero también es mentira. No sé de dónde van a sacar buenos profesores universitarios de las universidades privadas, sino se forman los futuros profesores en las universidades públicas, que es donde se forman la enorme mayoría de ellos», arremetió Lousteau.

La mentira del verso privado

Y hago otras preguntas. ¿Cuántas universidades privadas forman médicos, por ejemplo? ¿Dónde van a estar los médicos de la Argentina en el futuro, si no los seguimos educando? La excusa que veo hoy, repetida por algunos, es, esto habría que debatirlo en el presupuesto. Miren, es exactamente al revés. Esto hay que debatirlo ahora, así, acá, porque no hay presupuesto. Y porque el año pasado, Milei vetó la ley de financiamiento universitario diciendo que iba a haber presupuesto y después no quiso tener presupuesto. Entonces, hoy hay que tener claramente el rechazo y las dos leyes, porque después, en todo caso, se discutirían el presupuesto. Pero si no hay presupuesto, tienen que estar las dos leyes.

La exposición completa del senador Lousteau la podes ver y escuchar en el video.

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