Mercado Libre se queja del libre mercado: su disputa con Temu llegó a la Corte Suprema
Uno de los mayores promotores de la liberalización económica, al verse complicado por el brutal crecimiento de las ventas chinas, corrió a pedir regulaciones que le pongan un límite a la expansión de su competidora.
- Nacional
- Ene 30, 2026
La guerra entre la argentina Mercado Libre y el gigante del e-commerce chino Temu llegó a la Corte Suprema esta semana y expuso como nunca antes las contradicciones de Marcos Galperín, el multimillonario que siempre se mostró a favor del libre comercio y ahora interpone reclamos por supuesta «deslealtad comercial» contra una empresa que le compite directamente.
El Gobierno de La Libertad Avanza eligió a Galperín como su ceo estrella apenas asumió la gestión. Aprovechando esos vínculos privilegiados, el empresario presentó en agosto pasado una denuncia ante la Secretaría de Comercio por competencia desleal de parte de Temu.
Uno de los mayores promotores de la liberalización económica, al verse complicado por el brutal crecimiento de las ventas chinas, corrió a pedir regulaciones que le pongan un límite a la expansión de su competidora.
La Secretaría de Comercio actuó en consonancia con los deseos de su empresario amigo y ordenó que los chinos cesen la promoción en Argentina. Abrió una investigación sobre la firma, lo que llevó a que Temu presente una medida cautelar para que la disposición quede sin efecto.
El tema ya está en manos de la Corte Suprema, que deberá resolver si el caso es abordado en la Cámara Nacional en lo Civil y Comercial Federal o en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal. La feria judicial culmina el 2 de febrero.
El caso comenzó en agosto de 2025, cuando Mercado Libre presentó una denuncia administrativa por presunta publicidad engañosa hecha por Temu, una «estrategia desleal y contraria a las disposiciones del Decreto de Lealtad Comercial N° 274/2019», ante la Dirección Nacional de Políticas para el Desarrollo del Mercado Interno, que depende de la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía.
Ante esto, la autoridad fijó una medida preventiva que obligaba a la plataforma china a cesar su publicidad. Esto comprendía «toda publicidad efectuada en los canales digitales, propios o de terceros -sitio web, aplicación móvil y redes sociales- y anuncios o mensajes promocionales engañosos».
El conflicto dejó evidenciado como algunos empresarios aliados del oficialismo nacional reclaman beneficios y regulaciones cuando se ven acorralados por una situación desfavorable en un escenario de libre competencia.
Cabe recordar que Mercado Libre y Galperín se llevaron en los últimos años más de 370 millones de dólares gracias a exenciones impositivas contempladas en la Ley de Economía del Conocimiento.
El patriotismo del multimillonario no aparece al momento de hacerse con esos recursos que bien podrían engrosar las arcas estatales para ser redireccionados a otros focos estratégicos, pero sí en los argumentos que utiliza a la hora de cuestionar a Temu. Según la denuncia que presentó ante el Gobierno, los chinos están «destruyendo el entramado pyme».
En la presentación además se cuestiona que Temu otorga descuentos falsos de 80% y 90%, incluso algunos productos gratis, pero que cerca del final de la compra aparecen costos ocultos que encarecen la operación y dejan sin efecto las promociones.
La denuncia asegura que en las comercializaciones de Temu hay puntos ocultos o anunciados de forma tardía, con montos mínimos de compra y costos adicionales al valor del producto que aparecen al final de la operación, como el del envío; el uso de juegos como ‘la ruedita’, sorteos y dinámicas lúdicas que prometen premios o regalos, pero que exigen requisitos poco claros que se suman en el proceso, generando presión psicológica para seguir interactuando o comprar.
Lo cierto es que la penetración digital de la empresa no dista demasiado de la que ostenta la propia Mercado Libre. El unicornio argentino tiene fuerte presencia en redes sociales y estrategias publicitarias similares.
Según reconstruyó el diario La Nación, Temu inició sus operaciones en la Argentina en marzo de 2025 y en julio ya habían reportado cerca de 300.000 envíos mensuales, fundamentalmente de bijouterie, juguetes, accesorios y ropa.
Desde la empresa sostienen que su modelo de negocios está «alineado con los principios de transparencia, competencia leal e inclusión» y que «los descuentos y promociones se encuentran claramente detallados ante el usuario», por lo que «la batería de denuncias presentadas por MeLi en toda la región no solo resulta infundada, sino que constituye un esfuerzo deliberado por elevar barreras» a un competidor como Temu, «cuyas ofertas de mejores precios y condiciones comerciales ponen en jaque su posición dominante».
Este enfrentamiento estalla en un momento de expansión histórica para el sector. El año pasado, las compras en línea en Argentina alcanzaron los US$ 894 millones, lo que representa un crecimiento explosivo del 274,2% respecto al 2024.
Tras la flexibilización de importaciones en diciembre de 2024, firmas como Temu y Shein irrumpieron con fuerza, especialmente en rubros como indumentaria, electrónica liviana y artículos para el hogar.

