DOMINGO, 19 DE JUL.

Momentos incómodos, acusaciones sin sustento y conclusiones extravagantes: otra insólita entrevista de Milei

Los conductores del canal de streaming Carajo intentaron remar la conversación, pero no pudieron evitar que el titular de Casa Rosada se muestre visiblemente alterado.

 

El presidente Javier Milei visitó el canal de streaming oficialista Carajo, donde estuvo más de una hora y media, y dejó varias intervenciones que llamaron la atención de los espectadores. Contó que le pidió a Elon Musk que le regale un Tesla -y el empresario lo ignoró-; acusó de «asesina» a una periodista y mostró reiteradas contradicciones al momento de explicar los resultados de su programa económico.

Uno de los momentos más incómodos del diálogo se vivió cuando el mandatario se olvidó el nombre de un autor que quería referenciar y, en vez de seguir adelante con la exposición, quedó mentalmente empantanado.

Los conductores del canal de streaming intentaron remar la conversación, pero no pudieron evitar que Milei se muestre visiblemente contrariado por un evento menor.

Esta solo fue una de las situaciones que terminaron generando discusión en las redes sociales, donde además se destacaron diferentes instancias en las que el mandatario ofreció conclusiones sin coherencia con los argumentos expuestos y acusaciones sin sustento.

El Tesla que pidió regalado y no le dieron

En este escenario, el presidente contó que una vez condujo un Tesla junto a su hermana Karina, quien después pasó al volante. Al bajarse del vehículo, le pidió al empresario Elon Musk que le regale uno, pero este ignoró su pedido.

«Me subí al Tesla, es espectacular. Iba con alguien de la fábrica y me decía que lo acelere, pero no quise. Igual mi hermana pidió manejarlo y sí lo aceleró. Me encantó el bicho ese. Cuando nos bajamos le pedimos a Elon a ver si me regalaba uno para moverme en eso. Si lo hacíamos, lo pintamos de negro y es un flash total. Igual no me dio pelota», narró.

Contradicciones en el plano económico

El presidente Javier Milei visitó Carajo luego de pasar dos horas y media al aire de Neura, otro canal de streaming oficialista -ya que no habla con comunicadores que no estén alineados con su gestión-. En esa entrevista reconoció que el salario real se contrajo, que la actividad económica se empantanó y que la inflación volvió a subir en los últimos meses. No obstante, cuando visitó Carajo, volvió a tener expresiones contrarias y dijo que «a la gran mayoría le va bien», a la vez que criticó a los periodistas que dicen exactamente lo mismo que él admitió en Neura.

«Tenés 16 sectores medidos y 12 se expanden. Entonces, el periodismo va, agarra al que peor le va y hace la falacia de tomar el todo por la parte. A la gran mayoría le va bien. El otro día escuchaba a un pelotudo, sorete, que es una mierda, un periodista que decía que volar la noticia es cuando un avión cae, no cuando vuelan. En esos términos, tiene razón, porque el avión es el medio más seguro de todos, es bastante osado subirse a un auto dada la seguridad que implica un avión», planteó confusamente el presidente.

«Lo que está mal es sembrar el terror diciendo que todos los aviones se caen. A mi no me molesta la crítica ni el debate. Eso es divertidísimo. Todos tienen derecho a decir pelotudeces. El problema es la mentira», añadió.

Delirio: acusación de asesinato

El titular de Casa Rosada afirmó varias veces durante la entrevista que «está lleno de comunistas» e insultó una y otra vez a conductores televisivos y radiales que exponen el deterioro del nivel de vida producido por sus políticas.

Uno de los agravios más graves llegó cuando el presidente dijo que la periodista Débora Plager es «cómplice de asesinato» por haber expuesto en el Congreso cuando se debatió en comisiones la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Según Milei, no tiene conocimiento sobre la materia para ir hablar del tema. No obstante, el propio accionar del mandatario lo deja expuesto, ya que se la pasa queriendo dar clases de periodismo sin saber al respecto, únicamente porque le enojan las opiniones disidentes.

«¿Alguien le puede informar a Plager que es cómplice de asesinato? Ella cuenta que fue al Congreso a defender la ley del aborto. Son cosas bastante delicadas. ¿Cuál es la formación de la señora Plager en términos de biología para ir al Congreso a defender una ley siendo solamente una periodista? ¿Tomamos la dimensión del ego de esa mujer que fue sin tener la más puta idea? Fue a hablar de algo que no sabe. Ella y todas las pañuelitos verdes son cómplices de asesinato. Son asesinos», aseveró.

El responsable del Poder Ejecutivo nacional escaló la agresividad, a la pasada llamó «delincuente» al rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, y con el subsecretario de Políticas Universitarias Alejandro Álvarez como socio, llevó la argumentación a un terreno insólito. Ambos dijeron que los sindicatos docentes no pueden quejarse de que se cierran aulas y jardines de infantes porque en su momento defendieron el aborto.

«No conectan eso, no lo conectan», acentuó el mandatario, vinculando ejes de discusión completamente distantes y dando una explicación sumamente reduccionista sobre la problemática demográfica.

Últimas Noticias