Pullaro recorrió la cárcel para presos de alto perfil que se construye en Piñero: “Mi idea es que no tengan prácticamente visitas”
El gobernador volvió a realizar una recorrida por el predio penitenciario que, espera, esté terminado en septiembre u octubre de este año. Dijo que el presidio va a ser más seguro que las cárceles del presidente Bukele en El Salvador y que será el gobierno que hizo más plazas.
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- Ene 16, 2026
“La verdad que estamos muy conformes como viene el avance de la obra, porque esto se enmarca en una política de seguridad pública en términos generales. No es solo el trabajo que puede hacer la policía, como lo hemos detallado en muchos momentos”, dijo este viernes el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, al realizar una nueva recorrida por la obra de la cárcel destinada a reclusos de alto perfil, que estaría terminada entre septiembre y octubre próximos.
El predio denominado El Infierno, que tendrá plazas para 1.150 internos, se construye al lado de la actual Unidad Penitenciaria 11 de la localidad de Piñero. “Ahora estamos sobre lo que se denomina El Infierno, que es la cárcel de alto perfil, para los delincuentes más violentos que hay en la provincia de Santa Fe”, aclaró el mandatario.
“Pero a la par de esta cárcel van a haber dos cárceles más, que van a tener alrededor de 1.950 detenidos cada una. O sea, una cárcel que es para alto perfil, que es para 1.150 detenidos, que la vamos a estar terminando en el mes de septiembre-octubre de este año. Y concomitantemente a esta obra tenemos dos cárceles más, una que se va a terminar sobre finales de este año o principios del año 2027, y otra sobre mediados del 2027”, precisó el gobernador.
Pullaro dijo que en el presidio de máxima seguridad “cada detenido va a tener una celda individualizada y el control pleno por parte del Servicio Penitenciario”, atento a que “hoy tenemos detenidos de alto perfil en una infraestructura construida, pero mucho más precaria que esto, en donde tenemos seis reclusos juntos en una celda y los tenemos aislados o con mayores niveles de control”.
–¿Estos reclusos de alto perfil se van a trasladar a esta cárcel?
–Todos los reclusos de alto perfil, los alrededor de 500 que tenemos en este momento en los tres niveles -70 en el nivel 1; 166 en el nivel 2 y casi 300 en el nivel 3- van a ser trasladados a esta cárcel de alto perfil, la Unidad número 8, y por supuesto vamos a tener el backup de poder poner más de 600 detenidos más de toda la provincia de Santa Fe, también en esta cárcel.
Respecto de las restrictivas medidas de seguridad que tendrá el presidio, el gobernador dijo que “mi idea es que no tengan prácticamente visitas, y quienes tienen visitas familiares por orden de un juez que las tengan a través de un blindex”.
Explicó que “una persona que llega a la cárcel de alto perfil es una persona que no solo cometió delitos afuera, sino que cometió delitos adentro, o que la Secretaría de Inteligencia y de Investigaciones -en función de elementos probatorios- pueden demostrar que son personas peligrosas para las personas que están afuera”.
Consultado acerca de si el Gobierno se inspiró en las unidades penitenciarias del presidente Nayib Bukele en El Salvador, donde constitucionalmente si una persona es detenida pierde en forma automática los derechos civiles, Pullaro explicó que no, porque la cárcel santafesina de alto perfil será más segura.
“Nosotros estudiamos diferentes cárceles en el mundo. El Salvador tiene un un sistema de garantías constitucionales diferente a lo que tenemos en la República Argentina, pero allí las cárceles son pabellones comunes en donde están los miembros de Las Maras, pero no están aislados completamente”.
El país de Centro América “tiene un régimen en donde directamente pierden todos los derechos civiles, eso le corresponde a la norma a nivel nacional. Si nosotros tuviésemos esa norma en la provincia de Santa Fe tendríamos la posibilidad de tener un mayor control del que tenemos hoy de la población penal”.
Pero “como Argentina respeta las normas que tiene, nosotros trabajamos en función de las leyes que tenemos y las leyes que tenemos nos permiten llegar hasta acá. Pero les puedo asegurar que el detalle de la infraestructura de esta cárcel nos permite tener niveles de seguridad mucho mayor a las cárceles de El Salvador”.
En aquél país “son pabellones comunes con un sistema de garantías constitucionales mucho más restringida de los que tenemos aquí, con lo cual tenemos una policía y un Servicio Penitenciario mucho más duro, porque la ley lo permite y aquí entonces nosotros trabajamos en la individualización de cada uno de los detenidos violentos y a la separación directamente del resto de la población”.

