El Vaticano cuestionó la consagración de cuatro obispos lefebvrianos y advirtió de ruptura con la Iglesia
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ordenó en Suiza a cuatro nuevos obispos sin mandato pontificio, pese a los intentos de la Santa Sede por evitar la ceremonia. Desde el Vaticano lamentaron que el acto "ha rasgado" la unidad de la Iglesia.
- Religión y espiritualidad
- Jul 1, 2026
El Vaticano reaccionó con dureza a la consagración de cuatro nuevos obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, realizada este miércoles en Suiza sin autorización del papa León XIV. La Santa Sede había intentado frenar la ceremonia mediante gestiones diplomáticas y una carta enviada por el Pontífice, pero el grupo lefebvriano siguió adelante con el acto, al que asistieron unas 15.000 personas.
La ceremonia tuvo lugar en Ecône, sede central de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y fue presidida por los obispos Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, quienes realizaron el rito de consagración episcopal de cuatro nuevos prelados sin el mandato apostólico exigido por la Iglesia católica.
Durante el acto, el superior general de la congregación, Davide Pagliarani, defendió la decisión y desestimó cualquier eventual sanción canónica. «Un día histórico, las posibles sanciones o censuras contra este acto no tienen ningún valor para nosotros», afirmó ante los fieles reunidos.
La respuesta del Vaticano llegó a través de un comentario editorial publicado por Vatican News y firmado por el periodista Salvatore Cernuzio. Allí se lamentó que el pedido del Papa para preservar la unidad de la Iglesia no hubiera sido escuchado.
«La túnica de Cristo, aquella que el Papa León, en una última y conmovedora carta del 29 de junio, pedía que no se lacerara; al final, ha sido rasgada», señala el texto difundido por el medio oficial de la Santa Sede.
El editorial también cuestionó que los nuevos obispos respondieran afirmativamente a la fórmula litúrgica «Habetis mandatum apostolicum?» («¿Tienen el mandato apostólico?»), justificando la decisión en la necesidad de garantizar la continuidad de la congregación.
Desde el Vaticano sostuvieron que la consagración se concretó «a pesar de los intentos de diálogo de la Santa Sede y de las advertencias de no proceder a un cisma». El texto menciona las gestiones realizadas por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y la carta enviada por el papa León XIV dos días antes de la ceremonia para intentar evitar el desenlace.
Los cuatro nuevos obispos son Pascal Schreiber, suizo de 53 años y sacerdote desde 1998; Michael Goldade, nacido en Dakota del Norte y criado en Kansas, Estados Unidos; y los franceses Michel Poinsinet de Sivry, de 42 años, y Marc Happier, de 36. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X sostiene que estas ordenaciones son necesarias para asegurar la continuidad de su misión, mientras que la Santa Sede considera que profundizan la fractura entre el grupo tradicionalista y la Iglesia católica.

