Por Guido Brunet

Las imágenes de la modelo Victoria Vanucci y el empresario Matías Garfunkel cazando en Sudáfrica generaron indignación. Un gran número de personas no tardaron en rechazar el accionar del matrimonio, así como su pose altanera frente a los animales que acababan de matar.

Sin embargo, no hay que irse al África para encontrar esta situación, ni siquiera hace falta cruzar las fronteras ni muchos menos recorrer grandes distancias que las separen con la ciudad de Rosario. Ya que en el país se tiene conocimiento de 130 cotos de caza y, al menos, seis de ellos se encuentran en la provincia de Santa Fe. Aunque desde la ONG ambientalista Capibara sostienen que son entre diez y quince los emprendimientos cinegéticos.

En localidades como San Javier y Helvecia, entre otras, se ofrecen servicios de caza de jabalíes, guazunchos, antílope, búfalo, puma, carpincho, faisán, zorro, pato, liebres y perdices. Así como también se ofrecen servicios de pesca deportiva en diversos lugares de la provincia.

Todo esto alojándose en “cabañas con muy cómodas habitaciones climatizadas, comedor, bar y televisión por cable”. Además, según averiguó Conclusión, se ofrece servicio de guías individuales para coto y “transporte de lancha y camioneta hasta los puestos de caza”.

Por ejemplo, el precio de la jornada, que incluye guía y provisión de armas y municiones para cazar liebres o pato cuesta $1000. Mientras que el jabalí tiene un costo de 3.000 para el macho y 2.500 para la hembra. Pero el servicio no termina allí, ya que en algunos lugares también se ofrece un completo paquete de depostado y preparación de “trofeos”.

Sin embargo, en legislatura de la provincia de Santa Fe ingresaron dos proyectos, que fueron unificados, los cuales buscan poner fin a los cotos de caza. Además de proteger la biodiversidad de la zona y el medio ambiente.

Proyecto para eliminar los cotos de caza en Santa Fe

La caza furtiva es un delito penal que contempla, como sanción, la pena de prisión. El proyecto de ley elaborado desde la ONG Capibara, Naturaleza, Derecho y Sociedad busca prohibir los cotos de caza, exhortar a la provincia para que elabore un Plan de Protección de la Diversidad Biológica y explorar con ello alternativas al turismo cinegético.

Rafael Colombo, abogado de la asociación Capibara, afirmó a Conclusión que “existe un marco normativo muy robusto en la provincia de Santa Fe en cuanto a la materia. Los cotos de caza y el turismo cinegético son actividades manifiestamente ilegales que no solo amenazan la preservación de la biodiversidad sino que además comprometen la salud humana.

El proyecto, que fue reingresado este año y será tratado en comisiones, se refiere a la “caza deportiva” llevada a cabo en “cotos de caza” y a la práctica del denominado turismo cinegético como una de las expresiones más evidentes de la ruptura en la relación entre naturaleza y sociedad.

Una de las dos iniciativas fue presentada por la diputada provincial Alicia Gutiérrez, del partido SI. En diálogo con Conclusión manifestó: “Traen animales de otras regiones y hay cotos que son abandonados y los animales se reproducen y quedan allí.  No queremos que existan lugares para que la gente se divierta matando. Hay que esperar que se apruebe e ir sensibilizando. Se matan animales que están protegidos como por ejemplo, el puma”.

“Con esta medida lo que se busca es proteger la biodiversidad y poder avanzar en un proceso de transición por el cual se remplace estos emprendimientos dedicados a la caza deportiva por otros alternativos que sean respetuosos de los derechos de los animales como, por ejemplo, el ecoturismo, la caza fotográfica, el avistaje de especies, entre otros”, explicó la diputada Gutiérrez.

En relación a esto, Colombo aclaró que el objetivo del proyecto de ley es “elaborar un plan  provincial para proteger la biodiversidad y propiciar mejores alternativas en relación al tema. Por ejemplo, aplicar la caza fotográfica”. El abogado cuenta que en dichos espacios “los animales se crían en cautiverio y en algunos casos se los captura, se los droga y después se los libera dentro de un perímetro reducido para que el cazador furtivo los mate”.

“A los animales se los captura, cría en cautiverio y son liberados drogados para que el cazador los mate”

“Existen diez o quince emprendimiento cinegéticos en la provincia, algunos pueden entrar en la categoría de cotos. En todo caso, el objetivo es el mismo, dar muerte a animales mediante el uso de armas de fuego”, sentenció el abogado de la agrupación.

“Hay una ausencia de control en la provincia. Tampoco contamos con información oficial por parte del Estado. Apelamos a la información de los guardafaunas”, relató Colombo.

En la ley 10.000 también se propone la creación de un “Consejo Provincial de Protección de los Animales No Humanos y de la Diversidad Biológica” integrado representantes del poder ejecutivo, legislativo, guardafaunas honorarios, organizaciones no gubernamentales y expertos especializados en la temática.

 

La provincia autorizó un coto

Paralelamente, tiene lugar una demanda de la ONG contra la provincia de Santa Fe por la autorización de un coto de caza en la localidad de La Cabral, departamento San Cristóbal por parte del Ministerio de Medio Ambiente. “Esto se contrapone con el artículo 41 de la constitución provincial de preserva de la biodiversidad”, explica Colombo.

Por su parte, el gobierno de Santa Fe autorizó al primer Coto de Caza bajo la denominación “Establecimiento dedicado a la Caza Deportiva Mayor” por medio de la Resolución N° 44/2014. Aunque el establecimiento “La Primavera” ya funcionaba ilegalmente desde hace veinte años. Conjuntamente, la resolución 36/2014 del Ministerio de Medio Ambiente habilita, en el mencionado predio, un criadero de especies exóticas que al momento de ser habilitado ya contaba con un “plantel inicial” de 2.043 especies.

Incluso, el lugar había sido objeto de un proceso policial en 2008, ya que allí se encontraron pumas en cautiverio, especie protegida por ser considerada monumento natural.

Por otro lado, la utilización indiscriminada de armas de fuego produce niveles considerables de contaminación por plomo. Alejandro Giraudo, Doctor en Biología, quien trabaja junto a Capibara da cuenta de una serie de consecuencias adversas para la diversidad biológica así como la salud humana y la producción agropecuaria a raíz del metal esparcido en el ambiente.

En síntesis, son tanto legales como ambientales las razones por las que agrupaciones como especialistas impulsan la prohibición de los cotos de caza y la protección de la fauna de la región.

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