MARTES, 21 DE JUL.

¿Se repite la historia?: un estudio revela que el salario real en la Argentina jamás recuperó el nivel que tenía antes de la dictadura

A 49 años del acontecimiento que nunca debió ocurrir, la irrupción del Gobierno de facto durante aquel 24 de marzo dio origen a una sucesión de Gobiernos, que en su mayoría, endeudaron al país.

 

La caída económica y social de la Argentina, experimentada durante la inmensa mayoría del tiempo dentro de las últimas décadas tuvo su referencia determinante desde que en marzo de 1976, el sector liberal de las Fuerzas Armadas decidió dar un golpe de Estado contra el Gobierno de María Estela Martínez de Perón.

A 49 años del acontecimiento que nunca debió ocurrir, la irrupción del Gobierno de facto durante aquel 24 de marzo dio origen a una sucesión de Gobiernos, que en su mayoría, endeudaron al país.

Los datos pueden reflejarse con claridad en diferentes gráficos que muestran tanto la evolución de los salarios en Argentina como los ajustes que sufrieron a raíz de los embates inflacionarios.

Según el informe de Fausto Frank para Kontrainfo, respaldado en gráficos, muestra en el primero de ellos la evolución de los salarios reales en la Argentina desde 1935 hasta 2024 ajustados por inflación y con base en el año 1970 (índice 100).

Allí se observa un crecimiento sostenido desde los años 40 hasta su pico en el año 1974, hasta si caída abrupta durante los años 1975-1976 y con tendencia descendente a nivel general hasta el año 2024.

«El pico de 1974 coincide con el gobierno de Juan Perón y los primeros meses de Isabel Perón, marcados por políticas industrialistas y distributivas que favorecieron a los trabajadores. La represión sindical y la desindustrialización implementadas por el régimen militar, junto con el endeudamiento externo, tuvo el objetivo de terminar con el alto nivel salarial del que gozaba la Argentina. Las medidas implementadas erosionaron el poder adquisitivo de los trabajadores, un efecto que no se revirtió en las décadas siguientes» señala el estudio.

Más adelante, detalla que «el modelo económico aplicado por José Alfredo Martínez de Hoz, proveniente del Chase Manhattan Bank, ligado a la familia Rockefeller, es coincidente con el tipo de represión aplicada, que eliminaba toda resistencia al proyecto liberal».

«La distribución estimada de los desaparecidos durante la última dictadura, según su actividad, refleja la estrategia, que buscó desarticular los sectores más organizados y combativos de la sociedad (con foco en obreros, delegados gremiales y sindicalistas) mientras que quienes participaban en grupos subversivos guerrilleros fueron una minoría que fue utilizada de excusa para justificar una represión más generalizada», redondea.

Desaparecidos de acuerdo a actividad:

Obreros: 30-35 %
Sindicalistas: 10-15 %
Docentes: 10-12 %
Profesionales: 10-15 %
Otras actividades (estudiantes, amas de casa, etc.): 15-20 %
Guerrilleros: 15-20 %

Evolución del salario real en la Argentina, con pico histórico en 1974:

 

Cambio en el PIB per cápita (1945-2022)

Este segundo gráfico, elaborado por Our World in Data, muestra el cambio porcentual en el PIB per cápita ajustado por inflación (en dólares internacionales de 2011) entre 1945 y 2022 para varios países, incluyendo Argentina, Australia, Canadá, Chile, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos.

Mientras que la mayoría de los países muestran un crecimiento sostenido (por ejemplo, Australia y Canadá superan el +200%), Argentina exhibe un estancamiento y declive a partir de 1976.

La estagnación del PIB per cápita argentino desde 1976 refleja el impacto de las políticas económicas, que priorizaron la apertura financiera y el endeudamiento sobre el desarrollo industrial, asimismo, la continuidad del programa económico en sus rasgos principales por parte de los gobiernos que sucedieron al régimen de facto.
El crecimiento exponencial de la deuda externa lejos de ser un mero dato económico o financiero, se constituyó en una herramienta política por parte de los organismos de crédito para intervenir de manera permanente en el país, impidiendo su desarrollo nacional.
El empleado de Rockefeller en la Argentina cumplió con creces su cometido de dejar al país sometido a la banca internacional para las próximas décadas.

El declive de la Argentina con respecto al desarrollo de otros países se constituyó en una constante a partir de entonces. La pérdida de soberanía ha sido, claramente, uno de sus causales.

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