Tren Rosario-Cañada: «Funcionaba bien y crecía en cantidad de usuarios, pero el Gobierno decidió darlo de baja»
El diputado nacional Eduardo Toniolli enfatizó que falta la voz de la provincia sobre la suspensión del tren que une Rosario con Cañada de Gómez. "El Gobierno provincial tiene dos caminos a seguir, uno es el reclamo ante Nación y otro es la posibilidad de hacerse cargo porque existe una ley provincial de reactivación ferroviaria que, de ponerse en marcha y de cumplirse, permitiría recuperar dos polos metropolitanos, Rosario y Santa Fe Capital, y todas sus conexiones ferroviarias".
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- Por Gisela Gentile
- May 3, 2025
La vuelta del tren entre Rosario-Cañada, en agosto del 2022, fue un gran aliento de esperanza para iniciar la reconstrucción de una red férrea que no sólo mejoró el traslado de pasajeros sino que ofreció una posibilidad de hacerlo de manera segura y más económica. «Pasó de 2.000 usuarios en los primeros meses a 4.000, para finalmente -en el último tiempo que estaba funcionando, antes que le empiecen a poner trabas al servicio- tener 20.000 usuarios mensuales» destacó el diputado nacional Eduardo Toniolli en diálogo con Conclusión.
«Empezábamos a ver la posibilidad de recuperar la que llegó a ser la segunda red ferroviaria de transporte de pasajeros del país. La primera era, y sigue siendo, la que une la ciudad autónoma de Buenos Aires con la provincia de Buenos Aires. La segunda era la que unía Rosario con todo el sur de la provincia de Santa Fe y con tres provincias linderas, que se interrumpió en diciembre de 1977, por decisión del entonces gobierno militar».
La vuelta del trayecto que une la ciudad a Cañada de Gómez fue una luz de de esperanza de cara a la recuperación. «Siempre reclamamos a los gobiernos, de distintos signos políticos, que había que implementar la sube ya que eso hubiese permitido que uno se bajara y subiera sin tener que comprar el boleto o hacer algún trámite por internet o que se pudieran llevar bicicletas arriba de las unidades. Sumado a la necesidad de incorporar más frecuencia».
Desde su implementación, los pasajeros optaban por utilizar esta conexión que de poco se le fue colocando trabas. «Estaban funcionando bien y crecía en cantidad de usuarios, pero este gobierno empezó, a partir de febrero marzo del año pasado, a hacerle zancadilla. Primero, cerró boleterías, después a raleó las frecuencias, después se llevaron el coche motor, la locomotora, para atender a formaciones que habían quedado varadas en el camino entre Rosario y Retiro. Hasta que finalmente, producto de un pequeño siniestro que hubo con la locomotora, decidió darlo de baja».
El Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación Guillermo Francos, fue interpelado en el recito sobre la situación de este tramo férreo. «Ante nuestro pedido de informe, manifestó que no hay material rodante ni coche motor. Ya debería haberse reparado hace mucho tiempo, porque además hay material rodante y coches motores disponibles de otros servicios que se cerraron, como por ejemplo, el servicio de Buenos Aires a Pinamar. Lo que pasa es que, en realidad, lo que hay es una decisión política del Gobierno Nacional, no asumida, de terminar con el transporte ferroviario en la Argentina«.
Agregando además que la finalidad es privatizar el transporte ferroviario de carga «que va a encontrar seguramente oferentes entre el sector primario exportador, que lo necesita como el agua».
El diputado también sostuvo que «la quita del tren entre Rosario y Cañada de Gómez genera que decenas de miles de personas tengan que ir a recaer en empresas de transporte automotor que tienen pésimas frecuencias, prestaciones y que terminan a la vera del camino o por la ruta con los coches humeantes».
En cuanto a la postura del Gobierno Provincial expresó que «falta la voz de la provincia, que tiene dos caminos a seguir, uno es el reclamo ante Nación y otro es la posibilidad de hacerse cargo porque existe una ley provincial de reactivación ferroviaria que, de ponerse en marcha y de cumplirse, permitiría recuperar dos polos metropolitanos, Rosario y Santa Fe Capital, y todas sus conexiones ferroviarias». Esta última posibilidad liberaría a cientos de miles de rosarinos y de santafesinos del monopolio del transporte automotor. Hoy, viajar de una localidad a 50 kilómetros de Rosario, como Casilda, por ejemplo, una localidad importantísima, es un incordio», concluyó.

