JUEVES, 04 DE JUN.

Advierten que podría volver “La Niña” a la Argentina y ya analizan sus posibles efectos

El fenómeno meteorológico podría reaparecer en los próximos meses y modificar el régimen de lluvias en varias regiones del país. El agro, el abastecimiento de agua y el riesgo de incendios están entre los sectores más sensibles.


El fenómeno climático de La Niña podría regresar a la Argentina a partir de la primavera, según advirtieron recientemente especialistas del clima y organismos internacionales. Aunque el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) aún no confirmó su instalación definitiva, las condiciones oceánicas y atmosféricas actuales ya apuntan hacia una posible reaparición.

¿Qué implica el regreso de La Niña?

En primer lugar, este fenómeno se caracteriza por el enfriamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, lo que suele provocar un descenso de las precipitaciones en ciertas regiones del país. En consecuencia, si se confirma su instalación, podrían repetirse escenarios de sequía especialmente en la región pampeana, el Litoral y el norte argentino, con impacto directo en la producción agropecuaria y los niveles de agua de los ríos.

Además, otras zonas como la Patagonia podrían experimentar el efecto contrario, con un aumento en lluvias y nevadas. Si bien esto puede representar alivio para algunas cuencas hídricas, también implica riesgos en áreas montañosas por acumulación de nieve y posibilidad de aludes.

¿Cuándo comenzaría y qué se espera?

De acuerdo con los últimos reportes del Servicio Meteorológico Nacional y la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos), hay un 65% de probabilidades de que La Niña se instale entre septiembre y noviembre, coincidiendo con la transición hacia la primavera. Por ello, los expertos recomiendan seguir de cerca la evolución del fenómeno y comenzar a implementar estrategias preventivas, sobre todo en sectores económicos que dependen del régimen de lluvias.

Asimismo, el regreso de La Niña podría afectar áreas urbanas e infraestructuras críticas. Por ejemplo, la reducción en las precipitaciones comprometería la provisión de agua potable, aumentaría el riesgo de incendios forestales y podría generar un mayor consumo energético por el uso intensivo de sistemas de riego y refrigeración.

Finalmente, las autoridades se encuentran monitoreando el desarrollo del fenómeno y no descartan activar protocolos de alerta temprana si las proyecciones se confirman. Mientras tanto, se recomienda a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales del SMN para conocer los próximos reportes y medidas a seguir.

Últimas Noticias