Bruno Napoli: “Los liberales de Argentina odian el Estado, pero se mueren por ocuparlo”
En un diálogo exclusivo con Conclusión, el autor de “La Dictadura del Capital Financiero” desglosó los factores que hicieron posible este proceso y resaltó la importancia de un "trabajo pedagógico" ejecutado para convencer a la población de que este es el camino correcto para crecer como país y evadir la pobreza, siempre a partir de la utilización de datos falsos y una narrativa manipulada.
- Economía
- Por Lautaro Zeballos
- Ago 10, 2025
El docente e investigador especializado en Historia Económica y Derechos Humanos, Bruno Nápoli, lanzó una edición actualizada y resumida de «La Dictadura del Capital Financiero», un libro con una investigación que expone a cada uno de los responsables económicos de dicha dictadura en las últimas cinco décadas. En palabras del autor, se trata de «liberales extraños, que desprecian el Estado pero hacen lo imposible por ocuparlo, con fórmulas y consignas que ya son atemporales y repetidas».
En un diálogo exclusivo con Conclusión, Napoli desglosó los factores que hicieron posible este proceso y resaltó la importancia de un «trabajo pedagógico» ejecutado para convencer a la población de que este es el camino correcto para crecer como país y evadir la pobreza, siempre a partir de la utilización de datos falsos y una narrativa manipulada.
«Es como hacen ahora, que dicen que ‘los últimos cien años fueron un desastre’ y cuando vos ves los números, los que nos dedicamos a historia económica sabemos que no fue así. Que hasta el año 74 con el modelo industrial tenías 4% de pobreza, 300 villas, 2% de desocupación, y después de 50 años de estas recetas tenés 50% de pobreza, 6.200 villas en la Argentina y una deuda externa que tiene números inalcanzables e impagables», destacó el investigador, en comunicación con este medio.
Napoli explicó que este trabajo pedagógico fue impulsado por «liberales que, apenas salidos de la universidad pública, fueron llevados universidades internacionales y volvieron formateados con estas ideas». La investigación que el docente dejó plasmada en el libro se nutre de documentación que expone a los actores principales de la Dictadura del Capital Financiero en esos primeros años de instauración, un período que comprende los finales de los ’70 y el inicio de la década siguiente.
Según los discursos que el investigador encontró, cuando la Bolsa de Comercio recibía al entonces presidente de facto Jorge Rafael Videla y su ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, se les pedía explícitamente que «ellos, los hombres de armas, aniquilen a una parte de la población, algo que nombraban como ‘misión patriótica». A la par, «los hombres de negocios», se encargarían de «reconstruir la nación en términos legales» y lograrían que «la sociedad acompañe».
En esa reestructuración legal aparece como pieza nodal la Ley de Entidades Financieras, un instrumento que -acentúa Napoli- no fue desarticulado a pesar de los diferentes gobiernos dirigieron los destinos del país en las décadas posteriores a la recuperación de la democracia.
«Esa ley finalmente consiguió su objetivo, porque hace 50 años había 60 bancos para 23 millones de habitantes y hoy hay 60 bancos para 47 millones de habitantes», detalló el investigador especializado en historia económica.
Y remarcó: «Si no tenés una política industrial y leyes que dirijan ese ahorro a la industria y la producción de bienes y servicios, lo captura el sistema monetario, invitándote a especular; a poner un plazo fijo, invertir en criptoactivos o comprar bonos, y sobre todo te inducen a que muevas todo el tiempo ese dinero porque los estudios privados, los brokers y los bancos, ganan con cada uno de tus movimientos de dinero».
Para Napoli, Argentina padece esta Dictadura del Capital Financiero en una especie de bucle temporal porque este tipo de funcionarios que saltaron del sector privado al público para hacer negocios y luego retonar, cual puerta giratoria, estuvieron en todos los Gobiernos.
«Esa es una historia circular en la Argentina, por eso sostenemos esta noción de que la captura monetaria de toda nuestras riquezas sigue en manos de muy pocas personas -y de hecho de los 60 bancos mencionados hay 10 principales que son los que manejan en realidad la mayor parte de ese ahorro-«, subrayó.

