En medio de la conciliación obligatoria, el frigorífico Euro envió 46 telegramas de despidos “con causa”
Los propietarios de la tripería de Villa Gobernador Gálvez no asistieron a la audiencia de este lunes en el Ministerio de Trabajo. Aducen falta de materia prima e ingreso de productos importados más baratos.
- Gremiales
- Sep 22, 2025
Mientras los trabajadores de la tripería Euro SA de Villa Gobernador Gálvez aguardaban que sus propietarios o representantes legales llegaran a la sede Rosario del Ministerio de Trabajo de Santa Fe -a la que nunca asistieron-, lo que sí llegaron fueron 46 telegramas de despidos a los operarios que desde principios de año están bajo el régimen de garantía horaria, por el cual están casi sin tareas y la empresa les abona una parte del salario. El texto de las cesantías aduce falta de materia prima e ingreso de mercadería importada a “precios inferiores a los costos locales” lo cual “ha generado una paralización casi total de las ventas”. Lo que el Gobierno llama el triunfo de la libertad.
“Vinimos como siempre a la audiencia esperando que la empresa se presente, no se presentó, trajeron un escrito donde decían que no se iban a presentar”, explicó en la sede ministerial el delegado paritario del Sindicato de Carne, Walter Navarro.
Mientras aguardaban en vano a la otra parte para poder debatir el futuro de las empresa y sus trabajadores, llegaron los telegramas de despido “con causa”, fundada en razones de “fuerza mayor”, por la caída de las ventas y de falta de materia prima.
“A todo esto nos enteramos que llegaron 46 telegramas a los compañeros que están acá, con garantía desde hace rato, por la protesta”, dijo Navarro, quien recordó que “ya la semana pasada se rumoreaba que los gerentes estaban diciendo que iban a despedir a más gente”.
El delegado señaló que los empresarios “nunca vinieron” y que en los telegramas de despido “además ponen causa, no quieren pagar nada”. En ese sentido, agregó: “Ellos dicen que la causa es que perdieron materia prima, cosa que es mentira, porque hace ocho meses que vienen tirando la mercadería, lo venimos diciendo hace ocho meses”.
Navarro sostuvo que los empresarios “hacen responsable a los trabajadores, no vienen a dar una explicación, no hay un diálogo para ver en qué podemos ayudar nosotros y cómo podemos salir de esta situación”.
Lo curioso es que los telegramas de despido llegaron a los domicilios de 46 operarios de Euro SA mientras rige una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo provincial, cuya autoridad -parece- los dueños de la tripería desconocen. “Nos dijeron que nos quedemos tranquilos porque estamos en conciliación, esos telegramas en teoría no tendrían validez”, sostuvo Navarro.
El viernes vence el plazo de la conciliación dictada por la cartera laboral santafesina y los trabajadores regresarán la sede de Rosario para solicitar una prórroga. Mientras tanto, este martes “el ministerio se va a hacer presente en la planta para constatar que las puertas están cerradas y no nos dejan pasar”, explicó el delegado Navarro.
Dueños misteriosos
La tripería Euro SA existe desde 1999 y sus propietarios eran empresarios de Villa Gobernador Gálvez: la familia Lequio. En 2020, de acuerdo a los registros que constan en el Boletín Oficial de Santa Fe, el directorio de la empresa quedó conformado de la siguiente manera: Luis Alberto Lequio como presidente, Marcos Juan Casanegra como vice, y Juan Pablo Jarvis en calidad de director titular.
Tres años más tarde, en 2023, quien aparece en los registros públicos como presidente del directorio de la compañía es Juan Pablo Jarvis. Los trabajadores mencionan, cuando se les pregunta quiénes son los propietarios, el apellido «Salimei».
El licenciado en adminsitración de empresas Jarvis, con domicilio en el barrio de Palermo de la Ciudad de Buenos Aires, compartió al menos en 2017 la constitución de la sociedad LTF Cereales, creada en la provincia de Salta, con el epresario estodounidense Guillermo Nicolás Salimei. En esa sociedad también figura quien fuera directivo de Euro, Marcos Juan Casanegra.
Cada vez que quiere viajar al exterior, Guillerjo Salimei -quien también es titular de firmas en Estados Unidos- tiene que solicitar permiso al Poder Judicial de la Nación, porque está implicado en un caso de presunto lavado de activos en la causa caratulada «Megy, Héctor Carlos y otros s/infración artículo 303 del Código Penal”, que tramita ante el Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1 de Caba.

