Estados Unidos endurece los requisitos de visado: rechazarían solicitudes por obesidad o enfermedades crónicas
El Gobierno estadounidense amplió los criterios médicos que permiten denegar visados a extranjeros, incluyendo condiciones como obesidad, diabetes o cáncer. Las autoridades justifican la medida bajo el argumento de evitar el ingreso de personas que puedan representar una “carga pública”.
- Internacionales
- Nov 13, 2025
El Gobierno de Estados Unidos ordenó a las autoridades de inmigración denegar visados a extranjeros que padezcan obesidad, diabetes u otras enfermedades crónicas o graves, como el cáncer, en caso de que se considere que podrían implicar un gasto sanitario o social para el país. La medida, revelada por el medio especializado KFF Health News, endurece los criterios médicos utilizados para evaluar la elegibilidad de quienes buscan residir en territorio estadounidense, generando preocupación entre organizaciones de Derechos Humanos y expertos en salud pública.
Según la nueva directriz enviada por el Departamento de Estado a los funcionarios de embajadas y consulados, la lista de condiciones médicas que pueden motivar la denegación de una visa se amplía de manera significativa.
En el documento, se detalla que dolencias como la obesidad que puede derivar en asma, apnea del sueño o hipertensión, así como la diabetes, podrían ser motivo suficiente para considerar a un solicitante inelegible.
Además, la orden advierte que “todas estas dolencias pueden requerir atención médica costosa y prolongada”, e instruye a los funcionarios consulares a evaluar si los solicitantes cuentan con los recursos necesarios para afrontar su tratamiento médico sin recurrir a la asistencia del Gobierno estadounidense.
Si bien las revisiones de salud para solicitantes de visado existen desde hace décadas con el propósito de evitar fraudes vinculados a tratamientos médicos impagos, esta nueva política endurece el enfoque al ampliar los criterios de exclusión. En este sentido, la medida representa un giro en la política migratoria del presidente Joe Biden, cuya administración había revertido varias de las restricciones impuestas por el expresidente Donald Trump durante su primer mandato (2017–2021).
Ahora, la Casa Blanca retoma parcialmente aquella estrategia, que buscaba impedir la entrada o residencia permanente de personas que pudieran convertirse en una carga económica para el Estado.
Asimismo, la orden incorpora otros factores de evaluación, como la edad del solicitante y la salud de sus familiares directos, incluidos hijos y padres mayores, que podrían aumentar la probabilidad de dependencia de la asistencia social.

