Alerta por el cierre de empresas: apuntan al bajo consumo y las políticas de Milei como principales factores
Mientras día a día crece el número de firmas que se ven obligadas a bajar sus persianas y se pierden de a cientos de puestos de trabajo, desde la CAME señalaron que medidas como la apertura de importaciones en un contexto de bajas ventas generan una situación de “círculo negativo”.
- Economía
- Nov 27, 2025
Mientras día a día crece el número de empresas que se ven obligadas a cerrar sus puertas por la situación económica, perdiéndose con ello miles de puestos de trabajo, organizaciones y analistas apuntan a que el derrumbe del consumo y las políticas del gobierno de Javier Milei generan un “círculo negativo” que resulta fatal para la industria argentina.
Casos significativos como el cierre de la planta de Whirlpool en Pilar (donde se perdieron 220 puestos de trabajo), el de la fábrica Cramaco en Sastre (despidieron a todos sus 37 trabajadores para dejar de producir e importar equipos desde China) o la quiebra de La Suipachense (140 despidos), ocurridos apenas en las últimas semanas, encendieron aún más las alarmas del aparato productivo nacional, en una situación que genera preocupación desde hace tiempo y también hacia el futuro.
El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, señaló que el consumo recesivo y la política aperturista de Milei generan un “círculo negativo”, donde la gente no consume porque “no tiene salarios buenos” y las propias empresas, en especial las PyMEs, están imposibilitadas de mejorar esos salarios sustancialmente debido a la falta de rentabilidad y la fragilidad del contexto económico.
“La baja en el consumo hace que el comercio en sí mismo no demande a la industria producto por este mismo motivo”, señaló Diab, que luego agregó que con la apertura de importaciones “muchas empresas ven que no son competitivas con respecto a productos que vienen fundamentalmente de China”, ejemplificando con el rubro alimenticio, tradicionalmente considerado prevalente en el país.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Diab pidió al gobierno nacional por “otras alternativas de incentivo al consumo”, y puso como posibles soluciones que presentaron “los planes de cuota a largo plazo que dio en un momento facilidades en la forma de estirar el salario”.
Sin embargo, esta propuesta no tuvo éxito, dijo, por la política del Estado de no intervenir en las cuestiones de los privados: “Si los bancos no acceden, no aceptan o las plataformas de tarjeta, es muy difícil llevarlo a cabo”.
De la misma manera, fue contundente al señalar que “en línea genérica, no hay actividad que esté demandando empleo”, y que por más que haya una reforma laboral que adecúe, no será suficiente “si no hay demanda productiva”.

