En Rosario ya hay mosquitos, pero aún no circula el virus del dengue: ¿cómo combatir al aedes?
“En la vida moderna y hogareña hay muchos objetos que pueden convertirse involuntariamente en reservorios para mosquito y hay que estar atentos a eso”, alertó el director de Control de Vectores de la Municipalidad, Carlos Tasinato.
- Ciudad
- Nov 28, 2025
El mosquito aedes aegypti está presente en casi todos los barrios rosarinos, pero afortunadamente en la ciudad aún no hay circulación del virus del dengue. Mientras que la Municipalidad avanza con fumigaciones en parques y plazas, recomiendan que la ciudadanía esté atenta en sus hogares, dado que, ante el descacharrado, el insecto busca nuevos lugares en donde poner sus huevos.
En diálogo con Conclusión, el director de Control de Vectores de la Municipalidad de Rosario, Carlos Tasinato, comentó que entre septiembre y octubre se colocaron ovitrampas, una herramienta que sirve para saber cuándo hay presencia de aedes y en qué zonas de la ciudad. “Ese dato –consideró el funcionario– permite trabajar activamente con la población en los cuidados previos, como la eliminación de reservorios, y evitar que haya lugares o condiciones para que el mosquito prospere”.
Asimismo, se están llevando adelante fumigaciones en distintos puntos de la ciudad contra los mosquitos comunes: “Los operativos se hacen en espacios verdes o zonas de parques, donde hay mucha afluencia de gente los fines de semana. Venimos bien y de momento no se ha manifestado en todo su esplendor la población de mosquitos”.
Sin embargo, Tasinato alertó que el aedes se adaptó “bastante bien” a esta zona: “Tenemos poblaciones que se dan año tras año, pero eso no significa que siempre tengamos dengue. Eso depende de la circulación viral, que en este momento no se registra aunque haya mosquitos, por eso es importante seguir con la prevención”.
Los datos extraídos de las ovitrampas dan cuenta de que el aedes ya vuela en casi todos los distritos de Rosario, aunque el especialista en vectores alertó que este insecto presenta algunas particularidades: “El mosquito tradicional empieza a estar presente en la salida del invierno, sobre todo si la primavera se presenta cálida y lluviosa, y al final del verano, cuando empezamos a entrar al otoño y hay una carga de humedad. Pero el transmisor del dengue está dentro de los hogares y bastante emancipado de esas condiciones ambientales”.
Por último, Tasinato apuntó que a medida que la ciudadanía empieza a descacharrar sus casas –liberándolas de baldes, botellas y recipientes donde los mosquitos podían poner huevos–, este insecto va colonizando nuevos sitios, como bandejas de dispenser o macetas que tienen un platito abajo. “En la vida moderna y hogareña hay muchos objetos que pueden convertirse involuntariamente en reservorios para mosquito y hay que estar atentos a eso”, cerró.

