JUEVES, 04 DE JUN.

Masiva movilización en Mendoza en defensa del agua: ¿qué es el proyecto minero San Jorge?

El Senado mendocino trata este martes la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto destinado a explotar la actividad minera de cobre y oro, pero en un clima profunda tensión social por los cuestionamientos de buena parte de la ciudadanía.

 

Miles de manifestantes decidieron encabezar una masiva caravana a pie hasta la Legislatura de Mendoza, ubicada en la capital provincial, con el objetivo de frenar la aprobación del megaproyecto minero San Jorge, una iniciativa que cuenta con el respaldo del presidente Javier Milei.

El Senado mendocino trata este martes la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto destinado a explotar la actividad minera de cobre y oro, pero en un clima profunda tensión social por los cuestionamientos de buena parte de la ciudadanía.

La movilización inició en Uspallata alrededor de las 8 de este lunes y realizó un extenso recorrido a la Legislatura, con postas organizadas cada siete u ocho kilómetros, donde se proveía de agua, alimentos y lugares de descanso.

Vecinos, ciclistas y agrupaciones sociombientales efectuaron ese extenso recorrido bajo la consigna «El agua de Mendoza no se negocia». Según vienen advirtiendo desde que se conoció la presentación del proyecto de megaminería San Jorge, la extracción de cobre y oro afectará las nacientes del Río Mendoza, del que dependen más de un millón de personas y el riego de 250 mil hectáreas de producción.

«La Legislatura de Mendoza avanza con decisiones que pueden devastar -de forma irreversible- la vida de millones, destruir un ecosistema clave, arrasar la matriz productiva y poner en riesgo una de las principales fuentes de agua de la región», alertaron en la convocatoria a la marcha.

Recorrido de la caravana pro el agua.

El gobernador mendocino Alfredo Cornejo envió a la Legislatura provincial la Declaración de Impacto Ambiental para su discusión y eventual aprobación. Ahí figuran exigencias y condiciones que el Gobierno aplicará a la empresa responsable del emprendimiento, ubicado en la zona de Uspallata.

Impacto ambiental

Las declaraciones del CEO de San Jorge, Fabián Gregorio, generaron preocupación en los sectores críticos del proyecto. Al ofrecer detalles sobre el proceso de tratamiento del mineral, indicó que se realizaría mediante el método de flotación, una técnica que separa el cobre de la roca usando un circuito cerrado de aguay burbujas que hacen flotar el material valioso. El residuo restante -una mezcla de roca molida, agua y compuestos químicos- sería depositado en algo que el empresario denominó «dique de colas en pasta».

Ese tipo de depósito -apuntó- no contendrá material líquido, sino una mezcla semisólida que se iría secando con el tiempo, pero que en realidad «quedaría ahí para siempre».

«Hay programas de remediación. Se va revegetando desde el año uno de manera de confundirlo con el paisaje local», argumentó el directivo en declaraciones radiales, a la vez que sostuvo que se formaría como «otro cerro; otra montaña», pero de este material.

Según explica el portal especializado La Política Ambiental, los diques de colas son estructuras críticas utilizadas por la minería para almacenar los residuos generados en el proceso de extracción. En ellos se acumulan lodos con restos de roca, agua y químicos, lo que los convierte en zonas de alto risgo ambiental si no se manejan con estrictas medidas de seguridad e impermeabilización.

La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto San Jorge contempla múltiples condiciones como la impermeabilización obligatoria (artículo 72); monitoreo geotécnico en tiempo real (art. 98); informes semestrales de estabilidad (art. 128); y evaluación de drenajes frente a lluvias intensas (art. 143). Asimismo, exige -tal resalta el portal citado- la caracterización del drenaje ácido de roca con residuos reales, una medida clave para evitar filtraciones que contaminen cursos de agua.

Para los manifestantes, no solo que habrá laxitud en los controles y afectación directa para el Río Mendoza y toda la región, sino que la propia DIA contiene puntos controversiales. Es que en el expediente hay discrepancia en la altura proyectada del dique de colas.

Mientras la memoria técnica oficial asegura que su altura máxima será de 80 metros, los planos anexos al proyecto muestran cotas que alcanzan los 170 metros, una diferencia del 112%. Esta disparidad encendió las alarmas de los especialistas, que advirtieron sobre los riesgos de construir una estructura de esa magnitud en una zona de alta fragilidad ecológica.

El apoyo presidencial y la votación

El presidente Javier Milei salió este lunes a posicionarse públicamente a favor del Proyecto San Jorge y criticó a los legisladores opositores que anticiparon que no acompañarán la iniciativa privada.

«El kirchnerismo siempre está en contra del sector privado, de la inversión, del progreso y del trabajo. Aún así confiamos en que el proyecto se apruebe, porque es lo más cerca que se ha estado de poner en marcha definitiva la minería de Mendoza en los últimos 20 años», afirmó el mandatario.

De esta manera, Milei recurrió a una estrategia comunicacional frecuente en la Casa Rosada: identificar como «kirchneristas» a todos aquellos que muestren una postura diferente a la de La Libertad Avanza. No enfrenta debates ni aborda en específico las discusiones de fondo.

En este escenario, todos los ojos están puestos en lo que sucederá dentro del Senado de Mendoza, donde los legisladores discuten por estas horas si habilitan el avance del megaproyecto San Jorge o si, por el contrario, escuchan a los manifestantes que llegaron en caravana a gritar que no hay aval social para esto.

Últimas Noticias