¿Cómo es la nueva fórmula de medición de la inflación que comenzó a regir en enero?
El cambio está centrado en la canasta de bienes y servicios que se toma como referencia al momento de hacer el relevamiento.
- Economía
- Ene 6, 2026
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) puso en funcionamiento una nueva forma de estructurar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que comenzó a regir a partir de las mediciones de enero. De esta manera, se busca tener una mayor precisión a la hora de medir el impacto de los aumentos en las economías familiares.
El cambio está centrado en la canasta de bienes y servicios que se toma como referencia al momento de hacer el relevamiento. Desde hace tiempo las propias autoridades del Indec venían reconociendo que la canasta estaba completamente desactualizada. Hasta el momento usaban para calcular la inflación la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2004/05.
En más de 20 años, los consumos cambiaron y la forma en la que se estructuran los gastos de las familias, también. Es por eso que a partir de ahora el organismo estadístico utilizará la Encuesta de Ingresos y Gastos correspondiente a 2017-2018. Un acercamiento, al menos, a la realidad de la economía de los argentinos.
Aclarando el panorama
Cada país tiene su metodología para medir la inflación. Los datos son una construcción, un resultado derivado de esas decisiones que toman en cuenta algunos ejes e ignoran otros. Pero no es solo eso, sino que dentro de los puntos que sí se miden, existe lo que se llama ponderaciones, que es el peso que se le da a cada bien o servicio que entra en consideración. Es decir, cómo impacta en el indicador final.
En Argentina, el Indec usa el conocido Índice de Precios al Consumidor (IPC), que refleja la evolución de los precios de un conjunto de bienes y servicios representativos del gasto de consumo de los hogares residentes en áreas urbanas.
Cada vez que el organismo difunde el dato de inflación, presenta un dato que expone un índice nacional y otros que subdividen las mediciones por región: Cuyo, Gran Buenos Aires, Noreste, Noroeste, Pampeana y Patagonia.
El Indec divide los bienes y servicios en 12 rubros, que a la vez también tienen sus subdivisiones con productos particulares. Un ejemplo: el ítem Alimentos y Bebidas tiene dentro otro ítem que es «Frutas», que contempla al mismo tiempo en específico las variaciones de precios en la manzana, la naranja y la banana. Lo mismo ocurre con cortes de carne y servicios.
Esos rubros no tienen igual peso en el calculo final de la inflación, de ahí deriva un punto central de las modificaciones que comenzaron a regir a partir de este enero. Existen -como se dijo- ponderaciones, que se verán actualizadas para intentar representar con mayor precisión la estructura de gastos. Así, algunos segmentos ganarán peso dentro de la estructura del índice y otros verán acotada su influencia.

Las ponderaciones que regían hasta ahora y que se utilizarán en el dato de inflación de diciembre. En enero pasarán a usarse las nuevas que se indican en este artículo.
El rubro Vivienda, electricidad, gas y otros, que representaba alrededor del 9,4% del gasto familiar para el Indec, ahora tendrá un peso de 14,5%, un alza de 5,1 puntos porcentuales en su ponderación.
Transporte, por su parte, subirá del 11% al 14,3%, mientras que Comunicaciones -donde están incluidos los servicios de telefonía móvil e internet- el peso se duplicará del 2,8% al 5,1%.
En tendencia contraria, algunos segmentos de incidencia gruesa reducirán su relevancia. Alimentos y bebidas no alcohólicas baja de 26,9% al 22,7%; Prendas de vestir y calzado se reduce del 9,9% al 6,8%; y Restaurantes y hoteles del 9% al 6,6%.
Los cambios quedarán reflejados en el indicador de enero, que se conocerá recién a mediados del mes siguiente. Las autoridades del organismo ya habían reconocido hace varios meses que las mediciones de la inflación estaban hechas bajo un índice desactualizado, pero previamente decidieron hacer algunas pruebas internas antes de poner en funcionamiento la nueva metodología.
Cabe tener presente que, a pesar de contar con un indicador desactualizado, la inflación igualmente viene trepando desde mayo del año pasado. La tan celebrada baja inflacionaria lleva tiempo sin constatarse en las estadísticas oficiales.


