Estados Unidos, Rusia y Ucrania se ven las caras en Suiza para avanzar en la resolución del conflicto desatado entre Moscú y Kiev
Desde el Kremlin expresaron su "confianza" en que el presidente estadounidense, Donald Trump, continúe en la búsqueda de un acuerdo pacífico del conflicto originado por el despliegue militar ruso sobre territorio ucraniano.
- Internacionales
- Feb 17, 2026
Representantes de Estados Unidos, Rusia y Ucrania, participarán este martes de una nueva ronda de conversaciones en busca de una resolución pacífica del conflicto entre las naciones rusa y ucraniana después del despliegue militar que comenzó Moscú el 24 de febrero de 2022.
La reunión se llevará a cabo en la ciudad suiza de Ginebra entre las delegaciones de los tres países para desarollar las negociaciones, que según integrantes de la delegación rusa, abarque «un abanico más amplio de cuestiones» que involucran el aspecto territorial como así también asuntos de interés estratégico para los países involucrados.
El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, informó que del encuentro participará el principal negociador de Rusia para este asunto, Vladimir Medinski, junto al viceministro de Relaciones Exteriores, Mijaíl Galuzin, y el director de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor General, Ígor Kostyukov.
Como en rondas anteriores, la delegación de Washington -que actúa como mediador- estará encabezada por Steve Witkoff, un promotor inmobiliario que se ha convertido en el emisario del presidente estadounidense Donald Trump para las negociaciones de paz, acompañado por su yerno, Jared Kushner.
Ucrania volverá a enviar a su jefe del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umerov.
«No creo que debamos esperar noticias hoy porque, como saben, está previsto que las obras continúen mañana. No tenemos planes de hacer declaraciones ni comentarios», señaló Peskov.
Las negociaciones de esta ronda llegan tras la primera fase de contactos trilaterales que se desarrolló en Abu Dabi, a finales de enero, entre Moscú, Washington y Kiev.
Aquella sesión, que se extendió a lo largo de dos días, sentó las bases para un intercambio continuo y una posible reanudación de la confianza entre las partes, en un contexto de alto voltaje geopolítico.
Las partes se volvieron a reunir la semana pasada, en un indicio de la voluntad compartida por avanzar hacia una resolución más estructurada que permita reducir la violencia y facilitar condiciones de vida más estables para la población civil.
Desde el lado de Ucrania y de Estados Unidos, el tenor de las declaraciones ha enfatizado la necesidad de respetar la soberanía, la integridad territorial y un marco que garantice seguridad de largo plazo en la región.
Por su parte, Rusia no exige menos, desde Moscú insisten también en respetar la soberanía rusa y parar la injerencia occidental en la región para poder concretar la paz que estos tiempos ameritan.

