Quebró histórica fábrica de yogures y flanes: dejó a 400 trabajadores en la calle
La Justicia decretó la quiebra de la empresa ARSA, que producía Yogs, Sancorito y postres Shimmy bajo licencia de SanCor. El cierre de sus plantas en Buenos Aires y Córdoba profundiza la crisis del sector, que se suma a la situación de los empleados de Lácteos Verónica, quienes protestaron este fin de semana en la localidad santafesina de Lehmann.
- Gremiales
- Feb 24, 2026
La Justicia comercial decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), la firma que elaboraba yogures y postres bajo licencia de SanCor Cooperativas Unidas Ltda.. La decisión llegó tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en abril de 2024 y dejó sin empleo a unos 400 trabajadores. De esta forma, se pone fin a un proceso de deterioro que se extendió durante más de dos años y que impacta de lleno en comunidades que dependían de la actividad de sus plantas.
ARSA contaba con dos establecimientos; uno en Arenaza, partido de Lincoln (Buenos Aires), con 180 empleados, y otro en Monte Cristo (Córdoba), donde trabajaban cerca de 200 personas. Sin embargo, la acumulación de deudas con proveedores, transportistas y trabajadores, sumada a atrasos salariales desde 2023 y suspensiones masivas, terminó por hacer inviable la continuidad de la compañía.
La empresa había sido creada en 2016 para adquirir la división de productos refrigerados de SanCor, operación encabezada por el holding vinculado a Grupo Vicentin por unos 100 millones de dólares. Posteriormente, en 2019, inversores ligados a Vicentin y al fondo BAF Capital asumieron el control con la promesa de modernizar y potenciar la producción de yogures y postres.
No obstante, con el correr del tiempo esas expectativas se diluyeron. Hace dos años y medio la gestión pasó a manos de la firma venezolana Maralac S.A., vinculada a los hermanos Fernández, también responsables de La Suipachense. Pese a ello, la crisis financiera se profundizó.
En abril de 2024 la empresa solicitó el concurso preventivo para evitar la quiebra, pero ningún inversor concretó un rescate. Finalmente, el juez Federico Güerri, del Juzgado Comercial N.º 29, Secretaría 58, dictó la liquidación total, ordenando la inhibición de bienes y el embargo de fondos.
Con el cierre, dejarán de producirse reconocidas líneas de yogures y postres que durante años estuvieron presentes en góndolas de todo el país. Entre ellos se destacan los yogures Yogs y Primeros Sabores, así como flanes y postres como Shimmy, Sancorito, Sublime y Vida, todos elaborados bajo licencia de SanCor.
Desde la empresa atribuyeron la quiebra al contexto económico general, la caída del consumo, inflación, aumento del costo de la leche cruda, subas salariales y devaluaciones. Además, señalaron el impacto de programas de control de precios como Precios Justos, implementado en 2023.
Sin embargo, referentes del sector lácteo sostienen que la crisis no responde únicamente a factores coyunturales, sino también a problemas de gestión y a un concurso preventivo que no logró encauzar la situación financiera. A esto se sumaron cortes de energía por falta de pago y la paralización de plantas durante 2024, lo que agravó el escenario.
Pero, el golpe más duro recayó sobre los trabajadores, donde al menos 400 empleados quedaron en la calle, muchos con más de tres décadas de antigüedad desde la época de la ex SanCor.
Como consecuencia del cierre de la empresa, localidades como Sunchales y Lincoln estrechamente ligadas a la actividad láctea expresaron su malestar por la falta de respuestas de los directivos y la incertidumbre sobre el futuro laboral.

