Estados Unidos despliega 3.500 infantes de marina en Medio Oriente, mientras crecen las tensiones con Irán
El envío de tropas y buques de asalto se produce tras ataques conjuntos de EE. UU. e Israel, mientras Irán asegura haber derribado un avión y un dron estadounidenses y atacó la terminal de gas de Qatar.
- Internacionales
- Mar 30, 2026
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó la llegada de 3.500 infantes de marina y marineros al Medio Oriente a bordo del buque de asalto anfibio USS Tripoli (LHA 7), como parte de un despliegue militar más amplio vinculado a la guerra en curso con Irán.
La medida se produce en un contexto de alta tensión regional, marcado por recientes ataques, represalias y la posibilidad de operaciones terrestres estadounidenses en territorio iraní.
El USS Tripoli sirve como buque insignia del Grupo de Alerta Anfibio Tripoli/31ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina, equipado con aeronaves de transporte y combate, así como activos de asalto anfibio y tácticos. Por lo tanto, su despliegue permite a Estados Unidos realizar operaciones rápidas, incluyendo aseguramiento de ubicaciones estratégicas, evacuaciones o asaltos a objetivos costeros.
Además, según informó The Wall Street Journal, el Pentágono analiza enviar hasta 10.000 soldados adicionales, sumándose a los aproximadamente 5.000 infantes de marina y miles de paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada ya presentes en la región. Este refuerzo aumenta las opciones militares del presidente Donald Trump frente a Irán, más allá de la diplomacia.
En este escenario, los informes indican que Trump considera la posibilidad de operaciones terrestres, incluyendo la eventual toma de la isla de Jarg, un enclave estratégico para la exportación de crudo iraní en el Golfo Pérsico.
Controlar esta terminal supondría un golpe económico y político de gran magnitud para Teherán, dado que la isla se encuentra cerca del estrecho de Ormuz, por donde fluye gran parte del petróleo iraní.
Por otra parte, Irán aseguró que su defensa aérea derribó un F-16 Fighting Falcon y un dron MQ-9 Reaper de Estados Unidos durante operaciones conjuntas de represalia, mientras que atacó la terminal de gas natural licuado más grande del mundo en Ras Laffan, Qatar. Según Qatar Energy, los misiles provocaron incendios y daños considerables, aunque no se reportaron víctimas, afectando aproximadamente una quinta parte del gas natural licuado global.

