“No le temo a Trump”: León XIV responde a las críticas del presidente de Estados Unidos
El líder de la Iglesia Católica reafirmó su postura contra la guerra tras ser calificado como “débil” por Donald Trump, en un cruce inusual que generó repercusiones internacionales.
- Info general
- Abr 13, 2026
El Papa León XIV aseguró que no teme a la administración de Donald Trump y que continuará pronunciándose contra la guerra, luego de que el mandatario lo criticara duramente y lo calificara como “débil” en política exterior. En este contexto, el cruce entre ambos líderes marcó un hecho poco habitual en la historia reciente. Por un lado, Trump lanzó una serie de declaraciones públicas en las que cuestionó el rol del pontífice, afirmando que no estaba “haciendo un muy buen trabajo” e instándolo a “dejar de complacer a la izquierda radical”. Incluso, reiteró sus críticas ante la prensa y aseguró no ser “fan” del Papa.
Además, el presidente fue más allá del conflicto en Irán al ampliar sus cuestionamientos. En ese sentido, sostuvo que no quería “un Papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara a Venezuela”, en referencia al derrocamiento de Nicolás Maduro. Asimismo, agregó que no aceptaba críticas hacia su gestión, ya que fue elegido “por una aplastante victoria” en 2024.
En la misma línea, Trump intensificó sus declaraciones al afirmar que, de no estar él en la Casa Blanca, el pontífice no ocuparía su cargo en el Vaticano. Por lo tanto, insistió en que el Papa debería “comportarse como Papa” y no como un actor político, advirtiendo que su postura perjudica tanto a la Iglesia Católica como a su propio liderazgo.
Por otro lado, las críticas del mandatario se produjeron después de que el Papa denunciara que una “ilusión de omnipotencia” alimenta los conflictos bélicos, especialmente en relación con la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. Si bien evitó mencionarlo directamente, el mensaje fue interpretado como una clara alusión a las potencias que justifican la guerra.
Sin embargo, la respuesta del pontífice fue contundente. Durante su viaje a África, afirmó que su rol no es político sino espiritual, y subrayó que su misión es difundir el mensaje del Evangelio. En ese sentido, sostuvo: “No le tengo miedo a la administración Trump ni a proclamar en voz alta el mensaje de la paz”.
Asimismo, reafirmó su rechazo a los conflictos armados y aseguró que seguirá promoviendo el diálogo, el multilateralismo y la búsqueda de soluciones pacíficas entre los Estados. De hecho, insistió en que el mensaje cristiano no debe ser utilizado para justificar la violencia.
Entretanto, las declaraciones de Trump generaron una fuerte reacción tanto en el ámbito político como religioso. Líderes católicos en Estados Unidos e Italia defendieron al Papa, al subrayar que no actúa como un rival político, sino como una guía espiritual. A su vez, dirigentes de distintos espacios cuestionaron la dureza de los dichos del mandatario.

Incluso, algunas figuras conservadoras criticaron una publicación del presidente en redes sociales, en la que compartió una imagen generada por inteligencia artificial con connotaciones religiosas. Más tarde, el propio Trump eliminó el contenido tras recibir numerosas críticas.
En particular, voces del ámbito conservador calificaron la publicación como “repugnante” y “blasfema”. Por ejemplo, la escritora Megan Basham cuestionó duramente el mensaje y exigió que el presidente pidiera disculpas, mientras que Isabel Brown también consideró la imagen “inaceptable” y una distorsión del mensaje cristiano.
Por consiguiente, el episodio dejó en evidencia una creciente tensión entre el liderazgo político estadounidense y la Iglesia Católica en torno a temas sensibles como la guerra, la moral y el rol de la religión en la vida pública.
Mientras Trump mantiene su postura crítica, el Papa redobla su mensaje pacifista. Así, el conflicto trasciende lo personal y se convierte en un reflejo de debates más profundos sobre poder, fe y política internacional.

