Fuerte caída del petróleo y el gas tras la reapertura del estrecho de Ormuz
El Brent se desploma más de un 10% y las bolsas reaccionan al alza ante expectativas de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán.
- Internacionales
- Abr 17, 2026
Los precios internacionales del petróleo y el gas registraron una abrupta caída luego de que Irán anunciara la apertura del estrecho de Ormuz al tránsito comercial, un paso clave que podría normalizar el suministro energético global y aliviar las tensiones en los mercados. El crudo Brent, referencia internacional cayó más de un 10%, ubicándose en 88,8 dólares por barril. Si bien este valor se encuentra muy por debajo del pico de 119 dólares alcanzado el mes pasado, todavía supera ampliamente los niveles previos al conflicto, cuando rondaba los 72 dólares.
En este contexto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní confirmó que los buques podrán circular libremente por el estrecho durante los diez días que durará el alto el fuego entre Israel y Líbano. No obstante, persisten dudas sobre las condiciones reales de esa apertura y su sostenibilidad en el tiempo.
Por su parte, Donald Trump señaló que el bloqueo naval estadounidense continuará vigente hasta alcanzar un acuerdo con Teherán, aunque se mostró optimista al afirmar que las negociaciones están avanzadas. En consecuencia, los mercados interpretaron estas señales como un posible punto de inflexión en el conflicto.
Asimismo, el precio del gas europeo descendió cerca de un 8,5%, reflejando expectativas de una eventual estabilización del suministro. En paralelo, las principales bolsas internacionales reaccionaron positivamente: tanto los índices europeos como los estadounidenses registraron subas, impulsados por el optimismo inversor.
Sin embargo, la situación aún presenta importantes interrogantes. Por un lado, cerca de 800 buques cisterna permanecen varados en el Golfo, lo que evidencia el impacto logístico de la crisis.
Por otro, existen dudas sobre si las navieras estarán dispuestas a retomar el tránsito rápidamente, especialmente ante las condiciones impuestas por Irán, como el pago por paso seguro en el denominado “peaje de Teherán”.
Aunque la reapertura del estrecho representa una señal positiva, desde el sector marítimo internacional se mostraron cautelosos

